La Serie Mundial 2025 terminará en Toronto tras la victoria de los Azulejos el martes, lo que extendió esta final a un sexto juego. ¿Quién ganará? No lo sé. Lo único que puedo decir es que se convirtió más competitiva de lo que esperábamos muchos, principalmente de aquellos que sentenciaban una batalla a consumirse en cinco desafíos a favor de los Dodgers.
Tras el extenuante encuentro del lunes, que se definió en 18 episodios, el cuarto partido con Shohei Ohtani en la lomita de pitcheo y los ánimos al tope con esa victoria en extra innings, nos imaginábamos a un equipo californiano dispuesto a seguir abriendo camino para liquidar el compromiso ante su propia gente.
El japonés ofreció un recital de pitcheo, equivocándose tal vez con aquel lanzamiento contra Vladimir Guerrero, que la botó para voltear la tortilla, y con el par de elementos que abrieron las puertas a las cuatro carreras del séptimo inning que resultaron mortales por necesidad.
Ohtani hizo su tarea, pero no tuvo el respaldo ofensivo de sus compañeros como tampoco del bullpen que fueron ineficaces de evitar ese rallye decisivo. Los relevistas que brillaron en ese kilométrico partido colgando ceros y más ceros, volvió esta vez a su estado original, que fue el punto más vulnerable de Los Ángeles en todo el calendario regular.
Sin conocer el resultado del quinto juego al momento de realizar esta entrega, la mayor responsabilidad ahora recae en otro japonés, Yoshinobu Yamamoto, quien después de la extraordinaria actuación que nos ofreció lanzando el juego completo el lunes, podría ser el brazo que selle el bicampeonato el viernes, o bien para forzar un séptimo y definitivo duelo.
Es de admirarse el compromiso del nipón, quien saltó al bullpen el lunes dispuesto a lanzar si era necesario, apenas unas cuantas horas después del centenar de pitcheos que realizó para cincelar ese triunfo que los colocó arriba 2-1 en la serie.
Yamamoto nos hizo recordar al espigado Randy Johnson cuando en el 2001 subió al montículo para evitar que los Yankees de Nueva York se rebelaran en aquel juego decisivo de la Serie Mundial y luego de haber trabajado de manera magistral una noche antes.
Yoshinobu es un gran candidato a Jugador Más Valioso de la Serie Mundial en caso de que los Dodgers repitan en el trono. Ese juego completo lo metió a la pelea con su paisano Ohtani. Uno de los dos podría ser el elegido. Al menos así pintan las cosas por el momento.