El mes de noviembre se aprobó el presupuesto federal y la semana pasada el presupuesto del Estado de Sinaloa para el ejercicio fiscal 2026. Son documentos estratégicos que inciden en múltiples aspectos del desarrollo y la vida pública. En esta ocasión haremos algunas consideraciones y apuntes que pueden resultar de interés.
El presupuesto estatal aprobado en el Congreso del Estado, de manera unánime, asciende a 78,344 millones de pesos lo cual representa un incremento del 8 por ciento en términos reales, una vez descontada la inflación. Como punto de partida es favorable. Como sucede en todos los estados de la república, el ingreso público de Sinaloa tiene una fuerte dependencia con relación a las participaciones y aportaciones federales, aprobadas en el Congreso de la Unión. Este recurso federal que recibe el Estado asciende a 65,557 millones de pesos, lo que significa el 83 por ciento del ingreso total. Aquí el riesgo es que no se alcance el crecimiento económico nacional proyectado para el próximo año, un crecimiento del PIB entre el 1.8 y el 2.8 por ciento, el cual parece muy optimista, considerando que este 2025 el crecimiento será de apenas un 0.5 por ciento. Si no se alcanza la tasa de crecimiento nacional la meta de recaudación de impuestos federales se quedará corta y por tanto, todas las entidades federativas tendrán un recorte en los recursos que reciben de la Federación.
Por el clima de violencia imperante, el presupuesto estatal aprobado tiene un importante énfasis en materia de seguridad pública, donde se ha comprometido una inversión estatal total por 3,675 millones de pesos.
A la Fiscalía General del Estado se le asignará un presupuesto total de 1,203 millones de pesos. Con respecto al 2025, tendrá un aumento presupuestal de 63 millones de pesos para fortalecer a la Policía Cibernética, la adquisición de equipos de transporte y contratar 110 nuevas plazas.
Por su parte, la Secretaría de Seguridad Pública contará con un presupuesto total de 2,472 millones de pesos, lo que representa un aumento del 23 por ciento, con respecto al 2025. Esta Secretaría contará con 311 millones de pesos adicionales, con los cuales incrementará salarios para policías estatales y contratará 211 nuevas plazas operativas. Con una inversión de 150 millones de pesos también se considera la remodelación y el equipamiento urgente de los centros penitenciarios de Aguaruto, Goros 2 y El Castillo; y otros 50 millones de pesos para infraestructura y equipamiento del Sistema C4.
De parte de la Federación, para fortalecer a la policía estatal y a las 20 corporaciones municipales, Sinaloa recibirá solamente 312 millones de pesos, un recurso realmente insuficiente. Este prioritario rubro de gasto federalizado acumulará así ochos años de fuertes recortes e injustificado rezago. Los presupuestos de gobierno federal para las agrupaciones militares han crecido de manera espectacular pero a los estados y municipios se les ha relegado a un segundo plano.
Tal como se aprobó el presupuesto federal para el 2026 no hay grandes motivos para celebrar. No se aprobaron recursos para apoyar la comercialización del maíz sinaloense; tampoco se etiquetaron recursos para la construcción del tramo carretero estratégico que conectaría a Topolobampo con Chihuahua. De igual forma, no se contará con presupuesto para el comentado tren de pasajeros El Sinaloense ni en el caso del nuevo Hospital del IMSS, que se había proyectado para Culiacán.
La prioridad número uno otra vez serán los programas sociales del Bienestar, los cuales, este año 2025 beneficiaron a 800 mil sinaloenses, con una derrama cercana a los 25 mil millones de pesos.