La primera vuelta que está a punto de concluir ha pasado factura a dos timoneles en la Liga Mexicana del Pacífico: Juan José Pacho con los Venados de Mazatlán y Óscar Robles con los Águilas de Mexicali, cesados porque los resultados no les favorecían a sus clubes. Y como siempre, el hilo se rompe por lo más delgado.
Los porteños, hasta la fecha, siguen sin encontrar un buen rumbo. El cambio de manager no ha sido la solución, como en muchos otros casos a través de la historia. El yucateco fue removido cuando el equipo arrastraba uno de sus peores arranques de campaña (2-10 en ganados y perdidos), sumidos en el incómodo sótano y provocando ausencias notables en las gradas, de tal manera que la directiva se vio obligado a ofrecer uno de sus encuentros totalmente gratis.
Sigue las columnas de Luis Alfonso Félix en la sección especial de Línea Directa
Casi el mismo número de juegos disputados después, Mazatlán continúa en el fondo del standing (7-16), con una ligera mejoría, pero sin encontrar la fórmula que les permita aspirar a una mejor posición antes de la repartición de puntos y jugar la segunda vuelta sin menos presión.
El caso de Óscar Robles es distinto al de los Venados en cuanto a posición se refiere. El tijuanense tenía a los Caballeros Águilas jugando para .500 (11-11) y a media tabla cuando la directiva ordenó su despido. El coach Bronswell Patrick fue nombrado de manera interina y el debut del exlanzador fue con el pie izquierdo, perdiendo el tercer juego (barrida) con Hermosillo, lo que hilvanó la cuarta derrota de los fronterizos.
La historia de Óscar Robles como mánager en la LMP ha sido exitosa, pero también muy extrañas las decisiones que han provocado sus despidos. En la temporada 2020-2021 condujo a los Algodoneros de Guasave a un tercer lugar tanto en la general como en puntos, lo que le valió el galardón “Cananea Reyes” como Mánager del Año.
Hizo de los azules un equipo protagonista en las siguientes ediciones, pero no pudo sellar ese trabajo con un título. Llegó entonces a Culiacán (2024-25) y ganó la primera vuelta. Pero todo fue cuestión de que el equipo iniciara la parte complementaria con una mala racha, para que su continuidad fuera truncada. Ni el boleto asegurado a la postemporada lo salvó.
Mexicali lo jaló en el receso para dirigir a ese club, confiando en esa experiencia adquirida en poco tiempo desempeñando dicho cargo. Sin embargo, pese a los números alcanzados no fue posible mantenerse.
Alguien dice por allí que los timoneles tienen fecha de llegada, pero no de partida, que siempre deben tener su maleta lista en la puerta. Y tiene mucha razón.
¿Quién seguirá? Si vemos el standing, hay además de Mazatlán y Mexicali otros tres equipos con récord negativo.