México.- Una mujer defendió a costa de todos, incluso de su propia integridad, los monumentos de la Ciudad de México que estaban siendo afectados con pintas y pega de carteles por parte de grupos feministas que participaron en las marchas en la Ciudad de México.
Con uñas, gritos y hasta piedras, la mujer exigía a sus congéneres no dañar los espacios públicos y trataba de separarlas aventándoles piedras.
Al fondo, otro grupo de mujeres gritaba ¡No violencia, no violencia! Al ver que algunas, encapuchadas, comenzaron a responder también apedreando a la molesta mujer que no se separó de los monumentos para que no los siguieran dañando.
Durante las manifestaciones otros espacios públicos, e incluso el Banco de México fueron afectados, en este último caso al prenderle fuego a su fachada.