Tamaulipas. El sur de Tamaulipas, incluida la región cañera, permanece bajo alerta preventiva ante la amenaza de desbordamiento en ríos y lagunas. La Coordinación Estatal de Protección Civil advierte que los ríos Guayalejo y Támesi podrían alcanzar niveles críticos en las próximas 48 a 72 horas, tras días de intensas lluvias agravadas por la depresión tropical Barry, disipada el 1 de julio.
Tampico, Altamira y Ciudad Madero están en constante monitoreo. En estos municipios, los cuerpos de agua han crecido de forma sostenida. La laguna de Champayán, la del Chairel y el río Pánuco son puntos de especial riesgo, donde el nivel del agua podría superar los dos metros.
En Tampico ya se evacuaron colonias vulnerables, y en Altamira y Madero se refuerzan operativos para anticipar posibles emergencias. Se estima que hasta 40 colonias podrían verse afectadas.
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El gobernador Américo Villarreal informó que en dos días cayeron más de 400 mm de lluvia, el doble de lo pronosticado. El caudal de agua ha superado los 3,300 m³/s, por encima del límite crítico de 2,800, elevando el riesgo de inundaciones, especialmente en zonas bajas.
Las autoridades han activado perifoneo, habilitado albergues y exhortan a la población a evacuar con anticipación, resguardar documentos y asegurar pertenencias. Las fuerzas de seguridad apoyarán los desalojos y, una vez superada la emergencia, comenzará la evaluación de daños para planificar la recuperación.