México. Los bancos en México tienen la obligación de informar al Servicio de Administración Tributaria (SAT) cuando detectan depósitos en efectivo que sobrepasan los límites establecidos por ley. Esta medida, contemplada en la Resolución Miscelánea Fiscal, busca combatir la evasión de impuestos y garantizar que cada contribuyente cumpla con sus responsabilidades fiscales.
Cuando un cliente recibe más de 15 mil pesos en efectivo dentro de un mismo mes, la institución financiera debe reportarlo electrónicamente a través de la Declaración Mensual de Depósitos en Efectivo. El plazo para enviar este aviso vence el día 10 del mes siguiente, e incluye tanto operaciones en moneda nacional como depósitos efectuados con cheques de caja. Aunque son los bancos quienes gestionan el cobro y administración del Impuesto Sobre Depósitos en Efectivo (IDE), la responsabilidad de justificar los recursos sigue recayendo en el contribuyente.
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Las transferencias electrónicas, como SPEI o TEF, no forman parte de este mecanismo de vigilancia, sin importar el monto transferido. Sin embargo, el uso de conceptos imprecisos o sospechosos en este tipo de movimientos puede encender alertas y derivar en revisiones por parte del SAT.
Un ejemplo frecuente es el de las donaciones. Entre familiares directos, estas están libres de impuestos siempre que no rebasen los 100 mil pesos anuales. No obstante, su uso indebido ha sido relacionado con intentos de encubrir ingresos no declarados, lo que podría implicar sanciones.
La autoridad fiscal aconseja especificar claramente el motivo de cada operación. Anotaciones como “pago de renta”, “compra de alimentos” o “ahorro personal” facilitan la identificación del origen de los recursos, dan transparencia a las transacciones y disminuyen el riesgo de auditorías.