Michoacán. Hay crisis en Michoacán. Lo que comenzó como una manifestación pacífica para exigir justicia por el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, ocurrido este domingo 3 de noviembre, terminó en caos en Apatzingán. Esta noche, un grupo de manifestantes irrumpió en el Palacio Municipal y le prendió fuego a parte del edificio, dejando severos daños materiales y una fuerte presencia policial en el centro histórico.
En medio de esta tensión que se vive en Uruapan, Michoacán, la viuda del alcalde asesinado, Grecia Itzel Ortiz García, se dirigió a la comunidad a través de una transmisión en vivo.
Pese a que reconoció el enojo que existe en el pueblo, pidió serenidad a la ciudadanía y llamó a honrar la memoria del exalcalde manteniendo la paz en las calles. “Carlos siempre creyó en el diálogo y en el respeto; no con violencia se defiende su causa”.
Mientras tanto, en cuando al siniestro generado esta noche, de acuerdo con testigos, alrededor de mil personas participaron en la protesta, muchas de ellas vestidas de blanco y portando pancartas con mensajes de paz. La movilización exigía también el esclarecimiento del homicidio del activista Bernardo Bravo, reconocido por su defensa de comunidades indígenas. Sin embargo, la tensión aumentó cuando un grupo minoritario arrojó piedras, rompió vidrios y lanzó bombas molotov contra la fachada del inmueble.
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El incendio que formó parte de la protesta por el asesinato de Carlos Manzo consumió parte del archivo municipal y varias oficinas administrativas. Aunque no se reportaron víctimas, la Secretaría de Seguridad Pública estatal desplegó fuerzas adicionales para contener los disturbios y evitar mayores daños.
¿Es la primera vez que el Palacio Municipal de Apatzingán sufre un ataque de este tipo?
No. En enero de 2014, durante la llamada “guerra de autodefensas” contra el crimen organizado, el edificio también fue incendiado por grupos encapuchados. A más de una década, la historia parece repetirse: la sede municipal vuelve a ser símbolo de un Estado que arde entre el hartazgo social y la impunidad.