Hermosillo.-
Irma Rascón Martínez es una de las pocas mujeres que han decidido reconstruir
el seno que perdió, a consecuencia del cáncer que le afectó en el 2012 porque,
dijo, ?sólo quiero equilibrio en mi cuerpo?.
La
mayoría de las mujeres que se sometieron a una mastectomía ?retiro del seno-
por el cáncer, no se reconstruyen la mama que perdieron, pues por temor al
dolor o a visitar de nuevo un quirófano, entre otros motivos.
Irma,
licenciada en Ciencias de la Comunicación y pensionada del gobierno estatal, ha
superado el retiro del seno después tratamientos médicos, cinco quimioterapias
y 28 sesiones de radioterapia.
Después
de casi 26 años de servicio, está lista para entrar al quirófano el 4 de
noviembre próximo y con ello recuperar el seno que perdió hace dos años por el
cáncer.
Es una
operación a la que pocas mujeres que se recuperan del cáncer se la practican y
aquellas que se la hacen son criticadas de vanidosas, señaló Rascón Martínez,
quien padeció y superó uno de los tipos de cáncer de mama más severos.
Sin
embargo, una vez superada la enfermedad que se detectó a tiempo, está lista
para iniciar la reconstrucción del seno que perdió y todo lo que eso conlleva
porque ?aseguró- es una operación muy dolorosa.
Refirió
que en su caso se someterá al proceso de reconstrucción que lleva dos años, por
comodidad y no necesariamente por vanidad, porque cuando se ha perdido el seno
por la mastectomía no resulta fácil para la mujer porque conlleva algunas
dificultades.
?Como a
mí no me gusta batallar me la haré ?la operación-, porque es un problema con
los sujetadores, el peso de las prótesis y la desventaja de no poder andar
cómoda en casa porque te ves desnivelada. Si me hubieran quitado los dos senos
no me la hago?, expuso.
En México
cada 30 minutos se diagnostica una mujer con cáncer de mama y cada 90 minutos
una de ellas muere a consecuencia de esta enfermedad; en Sonora este
padecimiento es la principal causa de fallecimientos en mujeres.
Sonora
registra una tasa de mortalidad por cáncer de mama del 22.7 por ciento por cada
cien mil habitantes mayores de 25 años, lo que coloca a la entidad en la
tercera posición nacional en fallecimientos de féminas por esta causa.
Si el
cáncer de mama se detecta en las primeras fases las posibilidades de
sobrevivencia son del 97 por ciento.
Irma ha
llevado un periodo de preparación de dos años para someterse a la
reconstrucción del seno derecho y está por iniciar el proceso que consistirá en
dos operaciones para reconstruir el nuevo y para nivelar el que conserva.
En su
caso tuvo que subir 14 kilogramos de peso porque le van a cortar piel del
abdomen a la altura del ombligo hacia la pelvis y las caderas para formar un
triángulo del que se elaborará el seno, al que inyectarán grasa abdominal
licuada.
Es una
operación dolorosa y un proceso de recuperación pesado, porque es abdomen y
seno; una vez que se recupere en seis meses más la vuelven a intervenir para
hacer el pecho que conserva del mismo tamaño del reconstruido.
Una
tercera intervención es la más sencilla y consiste en la reconstrucción del
pezón de la nueva mama, pero Irma prefiere no hacerla y optará porque el
cirujano plástico le quite el pezón de, seno que conserva en la segunda
operación.
?Solo
quiero equilibrio en mi cuerpo porque la falta de un seno desequilibra la
columna y tienes dolores de espalda frecuentes y muy molestos que van
deteriorando también la postura?, indicó la madre de tres jóvenes mujeres de
24, 20 y 18 años de edad.IN
Pocas mujeres se reconstruyen senos después del cáncer
La mayoría de las mujeres que se sometieron a una mastectomía ?retiro del seno- por el cáncer, no se reconstruyen la mama que perdieron, pues por temor al dolor o a visitar de nuevo un quirófano, entre otros motivos
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