Ciudad de México. – La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) dio a conocer los resultados de un estudio realizado por el Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor, en el que se evaluaron 43 productos de mantequilla y margarina disponibles en el mercado mexicano.
El objetivo fue ofrecer información clara y confiable para que los consumidores puedan tomar decisiones responsables al momento de elegir entre estas dos grasas culinarias.
Productos con incumplimientos detectados
El análisis reveló que dos productos no cumplen con los estándares de calidad establecidos:
- Mantequilla Gloria: no debería denominarse mantequilla conforme a la norma NMX–F–729–COFOCALEC–2013, debido a su reducción de grasa.
- Margarina con sal Table Maid (90 g): no contiene el mínimo de grasa requerido por la norma NMX–F–108–SCFI–2016.
Asimismo, se señaló que las mezclas de mantequilla con aceite de canola de la marca Lurpak no cuentan con un estándar de calidad que las regule, aunque esta referencia no es obligatoria.
Diferencias entre mantequilla y margarina
La mantequilla es un producto graso pasteurizado obtenido exclusivamente de la leche o sus derivados, mientras que la margarina se elabora a partir de grasas y aceites comestibles, con o sin aditivos. Aunque ambas tienen apariencia similar y usos comunes en la cocina, su origen y composición son distintos.
El estudio incluyó mantequillas con y sin sal, versiones reducidas en grasa y mezclas con aceite de canola; así como margarinas tradicionales, light y untables. Las pruebas verificaron información comercial, contenido neto, tipo de grasa, agua, sal y aporte energético.
Profeco destacó que todos los productos cumplieron con el contenido neto declarado y con el tipo de grasa informado en sus etiquetas. Sin embargo, recordó la importancia de leer el etiquetado y revisar la fecha de caducidad antes de comprar.
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La Profeco recomienda elegir mantequilla o margarina según las necesidades de cada consumidor, conservarlas en refrigeración y moderar su consumo por su alto contenido de grasas saturadas y trans. El estudio completo puede consultarse en la edición 593 de la Revista del Consumidor.