México. En un contexto donde adquirir vivienda propia se ha vuelto cada vez más complicado en México, surgen alternativas que buscan ampliar las oportunidades de compra para los trabajadores. Una de ellas es el esquema conocido como “Unamos Créditos”, impulsado por el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), que permite a dos personas combinar su financiamiento para acceder a un inmueble.
A diferencia de los modelos tradicionales, esta opción no limita la unión del crédito a parejas casadas. También pueden participar familiares como padres, hijos o hermanos, e incluso amigos, siempre que ambos cumplan con los requisitos establecidos. Esta flexibilidad abre la posibilidad de aspirar a viviendas de mayor valor, mejor ubicación o con más servicios, superando las restricciones de un crédito individual.
El proceso para acceder a este programa se realiza principalmente en línea. Los interesados deben contar con empleo vigente y reunir la puntuación mínima requerida por Infonavit. Posteriormente, deben ingresar a la plataforma “Mi Cuenta Infonavit”, donde podrán vincular sus créditos mediante la opción “Asociar NSS” y avanzar con la precalificación en el apartado correspondiente al trámite de crédito.
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Una vez aprobado el financiamiento, la propiedad se adquiere bajo un esquema de copropiedad. Esto significa que cada participante será dueño de una parte proporcional del inmueble, de acuerdo con el monto que haya aportado. Este modelo no solo amplía el acceso a la vivienda, sino que también redefine la forma en que se comparte la propiedad.
¿Qué implica adquirir una vivienda en copropiedad?
Adquirir una vivienda bajo este esquema implica compartir tanto los derechos como las obligaciones. Los copropietarios deberán asumir conjuntamente los gastos de mantenimiento, así como el pago de servicios como agua, predial y cualquier mejora que se realice, la cual deberá contar con el consentimiento de ambas partes.
Claves para evitar conflictos
Especialistas sugieren que, antes de firmar, los interesados busquen asesoría legal, preferentemente con un notario, para comprender a fondo las responsabilidades adquiridas. Además, recomiendan evaluar la estabilidad laboral y la confianza entre quienes participarán, ya que se trata de un compromiso financiero de largo plazo que puede impactar directamente en su patrimonio.