Ciudad de México. La Ciudad de México fue escenario este domingo de una multitudinaria movilización con motivo del Día Internacional de la Mujer. Miles de mujeres se congregaron en distintos puntos de la capital para marchar y exigir el fin de la violencia de género, así como justicia ante los feminicidios que continúan registrándose en el país.
La protesta reunió a niñas, jóvenes, adultas y mujeres mayores que participaron en contingentes organizados. Vestidas principalmente de morado, color que simboliza la lucha feminista, avanzaron por varias de las avenidas más importantes de la ciudad para visibilizar sus demandas y recordar a las víctimas de violencia.
El recorrido comenzó en puntos emblemáticos como la Glorieta de las Mujeres que Luchan, el Monumento a la Revolución y la Diana Cazadora. Desde esos lugares, los grupos de manifestantes se desplazaron hacia el centro histórico, atravesando Paseo de la Reforma y Avenida Juárez hasta concentrarse en la Plaza de la Constitución, frente al Zócalo capitalino.
Durante el trayecto se escucharon consignas que reflejaban el hartazgo frente a la violencia estructural que enfrentan las mujeres en México. Entre los gritos más repetidos destacaron frases como “¡La policía no me cuida, me cuidan mis amigas!” y “¡Tiemblen y tiemblen los machistas, América Latina será toda feminista!”.
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Uno de los puntos que concentró mayor atención fueron las vallas metálicas instaladas por las autoridades alrededor de Palacio Nacional. Las manifestantes utilizaron estos muros como un espacio simbólico de denuncia, donde colocaron fotografías, carteles, fichas de búsqueda de mujeres desaparecidas y mensajes para recordar a víctimas de feminicidio y casos de abuso sexual infantil.
La jornada también estuvo marcada por momentos simbólicos. Algunas participantes se acercaron a mujeres policías de la Secretaría de Seguridad Ciudadana y les entregaron flores, un gesto que contrastó con la tensión que en años anteriores ha caracterizado este tipo de movilizaciones.
A lo largo del día, la presencia de los contingentes transformó las principales avenidas en un escenario de protesta y expresión colectiva. Entre pancartas, cantos y consignas, las asistentes reiteraron su exigencia de vivir en un país donde la seguridad, la justicia y la igualdad de derechos sean una realidad para todas.
¿Qué significado tuvo la jornada del 8M para quienes participaron?
Para muchas de las mujeres que asistieron, la movilización representó algo más profundo que una manifestación pública. Fue un espacio para compartir experiencias, denunciar violencias y acompañar a quienes buscan justicia por familiares o amigas desaparecidas o asesinadas.
Un espacio de memoria y solidaridad
Conforme avanzaron los contingentes, las calles se convirtieron en un lugar de memoria colectiva y empatía entre participantes. Las pancartas, los nombres de víctimas y los testimonios reflejaron una lucha que trasciende una sola jornada, reafirmando que la exigencia de justicia, seguridad e igualdad continúa presente en el espacio público.