México.- El fenómeno climático El Niño ya se estableció sobre el océano Pacífico y todo apunta a que será uno de los eventos más intensos registrados en las últimas décadas, para ser exactos, desde 1950.
De acuerdo con el coordinador del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), Fabián Vázquez Romaña, México comenzará a sentir sus efectos durante los próximos meses y estos podrían extenderse hasta bien entrado 2027.
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Durante una explicación técnica difundida por el Gobierno de México, los expertos señalaron que existe entre 97 y 100 por ciento de probabilidad de que El Niño permanezca activo durante los siguientes trimestres, mientras que para el periodo de noviembre de 2026 a enero de 2027 la posibilidad de que evolucione a un evento muy fuerte alcanza el 63 por ciento.
¿Qué puede esperar México en lo que resta de 2026?
El especialista explicó que los efectos no serán iguales en todo el país, pero sí habrá cambios importantes en el comportamiento del clima.
Entre julio y agosto se prevé que las lluvias disminuyan ligeramente respecto al promedio en varias regiones, especialmente en el norte, noreste, centro, sur y sureste del país. Esto no significa que dejará de llover, sino que los acumulados podrían ser menores a los habituales.
Para septiembre y octubre, el panorama cambiaría nuevamente con el regreso de lluvias cercanas o incluso superiores al promedio en algunas regiones, particularmente en el noroeste, coincidiendo con el periodo de mayor actividad ciclónica del Pacífico.

Pronóstico de intensidad de ENOS. SMN
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Más ciclones en el Pacífico, menos en el Atlántico
Uno de los efectos más conocidos de El Niño es la modificación de la temporada de huracanes y esto se debe al calentamiento del océano Pacífico, que proporciona más energía para la formación de ciclones tropicales en esa cuenca, por lo que se espera una temporada más activa. En contraste, el incremento de la cizalladura del viento sobre el Atlántico suele limitar el desarrollo de sistemas tropicales en esa región.
Sin embargo, los Vázquez Romaña aclaró que una mayor cantidad de ciclones no significa que todos impactarán territorio mexicano, sino que aumentará la frecuencia de formación de estos sistemas.
El invierno podría ser mucho más lluvioso en el norte de México
Otro de los efectos esperados llegará entre noviembre de 2026 y abril de 2027, ya que durante ese periodo, los modelos climáticos indican que el norte del país podría registrar un invierno más húmedo, con mayor presencia de frentes fríos, tormentas invernales y ríos atmosféricos que favorecerían lluvias por encima del promedio en estados fronterizos como Baja California, Sonora y Chihuahua.

Pronóstico de efectos de El Niño en México para los próximos meses. SMN
¿Y qué pasará en 2027?
Aunque El Niño comenzaría a debilitarse durante la primavera de 2027, sus efectos podrían seguir presentes.
El coordinador del SMN indicó que si durante el verano de 2026 llueve menos de lo habitual, la primavera del próximo año podría caracterizarse por temperaturas más elevadas, una mayor frecuencia de ondas de calor, incremento del riesgo de incendios forestales y deterioro de la calidad del aire en diversas ciudades.
- Anonalías de precipitación en México para el trimestre julio-agosto-septiembre. SMN
- Anonalías de precipitación en México para el trimestre julio-agosto-septiembre. SMN
- Anonalías de precipitación en México para el trimestre julio-agosto-septiembre. SMN
Un fenómeno que estará presente por muchos meses
El Vázquez Romaña recordó que El Niño es un patrón natural del sistema océano-atmósfera que aparece aproximadamente cada dos a siete años y alterna con su fase fría, conocida como La Niña. No obstante, el calentamiento global está haciendo que sus efectos sean cada vez más notorios.
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De mantenerse las proyecciones actuales, México hablará de este fenómeno durante buena parte de 2026 y hasta la primavera de 2027, periodo en el que seguirá influyendo en las lluvias, la actividad ciclónica, los frentes fríos y las temperaturas del país.


