México.- El fenómeno de El Niño continúa fortaleciéndose y ya encendió una advertencia climática internacional: de acuerdo con la Discusión Diagnóstica del ENSO emitida este jueves 9 de julio de 2026, existe un 97 por ciento de probabilidad de que sus condiciones persistan hasta comienzos de la primavera de 2027.
Más información sobre el fenómeno de El Niño, chécala en la sección especial de Línea Directa
El reporte del Centro de Predicciones Climáticas de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA por sus siglas en inglés) indica que, durante el último mes, las temperaturas de la superficie del mar se elevaron más de 1.0 grados Celsius en una amplia zona del océano Pacífico ecuatorial central y oriental, una señal clara de que el sistema océano-atmósfera está acoplándose con mayor fuerza.

Predicción del Sistema de Pronósticos del clima de NCEP (CFSv2) de las anomalías de la temperatura relativa de la superficie del océano (SST) en la región de El Niño 3.4 (5°N-5°S, 120°O-170°O) menos el promedio tropical (20°N-20°S). NOAA
El Niño sigue ganando fuerza
El índice Niño-3.4, uno de los principales indicadores para medir este fenómeno, se ubicó en +1.2 °C, mientras que la región Niño-1+2, más cercana al Pacífico oriental, alcanzó +2.7 °C.
Además, una onda Kelvin de hundimiento profundizó la termoclina y elevó las temperaturas en el este del Pacífico, reforzando el patrón típico de El Niño.
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La perspectiva eleva la alerta
El pronóstico del Conjunto Multi-Modelo de Norteamérica anticipa que El Niño continuará intensificándose durante el resto de 2026.
La NOAA estima una probabilidad de 81 por ciento de que entre octubre y diciembre se presente un El Niño muy fuerte, lo que podría colocarlo entre los eventos más grandes registrados desde 1950.
¿Qué significa para el clima?
Aunque no todos los eventos de El Niño generan los mismos efectos en todas las regiones, este fenómeno suele modificar los patrones de lluvia, temperatura, sequía y actividad ciclónica en distintas partes del mundo.
Por ello, la NOAA advierte que un evento muy fuerte puede inclinar significativamente las probabilidades hacia condiciones climáticas anómalas durante los próximos meses.
¿Qué sucede durante El Niño o La Niña?
Durante un fenómeno de El Niño o La Niña, las variaciones en la temperatura del Océano Pacífico afectan los patrones de lluvias tropicales desde Indonesia hasta la costa oeste de Sudamérica, una distancia que abarca aproximadamente la mitad de la circunferencia terrestre. Estos cambios en las lluvias tropicales influyen en los patrones climáticos de todo el mundo.

Predicción del Sistema de Pronósticos del clima de NCEP (CFSv2) de las anomalías de la temperatura relativa de la superficie del océano (SST) en la región de El Niño 3.4 (5°N-5°S, 120°O-170°O) menos el promedio tropical (20°N-20°S)
¿Cómo influyen El Niño y La Niña en las temporadas de huracanes del Atlántico y del Pacífico?
El fenómeno de El Niño favorece una temporada de huracanes más activa en el Pacífico oriental y menos activa en el Atlántico, porque reduce la cizalladura vertical del viento en el Pacífico —condición ideal para que se formen ciclones— y la incrementa en el Atlántico, dificultando su desarrollo.
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En cambio, La Niña produce el efecto contrario: disminuye la actividad ciclónica en el Pacífico oriental y la aumenta en el Atlántico, al reducir la cizalladura del viento en esta última cuenca.
Además, durante La Niña se forman más huracanes a partir de ondas tropicales africanas, incluidos ciclones de gran intensidad, lo que incrementa el riesgo para Estados Unidos y el Caribe. Con El Niño, ese riesgo disminuye al generarse menos huracanes en el Atlántico.