México, D.F.- En el amplio despacho de uno
de los hombres más poderosos del país hay tres generales, José María
Morelos y Vicente Guerrero, cuyos retratos al óleo cuelgan de una de las
paredes, y el actual secretario de la Defensa Nacional, el general
Salvador Cienfuegos Zepeda, quien deja correr con fluidez sus opiniones
acerca de los riesgos que enfrenta actualmente la seguridad nacional y
responde con claridad y sin regateo cada una de las preguntas de EL
UNIVERSAL. No hay temas vetados.
Asegura que el caso Tlatlaya, en el que ocho soldados son acusados
de haber asesinado a 22 civiles, presuntamente criminales, durante un
enfrentamiento ha sido ?muy costoso? para el Ejército y clama justicia,
pues a casi un año de que el Ministerio Público inició las
investigaciones el juicio aún no empieza. Exige que se dé un fallo para
castigar o exonerar a los militares.
?Lamentablemente muchas personas y grupos que a lo mejor no ven bien
a las Fuerzas Armadas, ya sentenciaron a los soldados. Yo todavía no
veo el juicio, todavía no ha empezado. Nosotros quisiéramos saber qué
pasó y, si nuestra gente tiene responsabilidad, que se le castigue de
acuerdo con la ley. Pero si no son culpables, la propia ley lo dice, son
inocentes.
?A mí me piden que explique lo que pasó en Tlatlaya, pues yo lo
podría explicar, el asunto es que, desde hace un año, el 13 de junio del
año pasado, el Congreso acotó el fuero militar y ahora nosotros estamos
impedidos a investigar los hechos en que resulten afectados civiles?,
dice el divisionario.
Con 51 años en el Ejército, el general Cienfuegos enfrenta el reto
de dirigir unas Fuerzas Armadas que todos los días tienen que poner en
las calles entre 35 mil y 45 mil soldados que deben pelear una guerra
para la que no fueron entrenados, una lucha contra la delincuencia en la
que permanecerán al menos durante todo este sexenio, pues dice que él
no ve ?esfuerzos decididos en la gran mayoría de los estados? del país
para fortalecer sus policías.
El secretario identifica media docena de riesgos de seguridad
nacional que hoy enfrenta el país: los desastres naturales, la
delincuencia organizada, los ciberataques, el terrorismo, el tráfico de
personas y uno muy especial: la corrupción.
?Sí, es un riesgo a la seguridad nacional la corrupción y se puede
convertir en una amenaza si no se pone la atención debida para que ésta
sea contenida?, advierte.
Acerca del tema de los derechos humanos, reflexiona sobre lo que
considera una incongruencia inexplicable. ?Somos, según el decir de
muchos, una de las instituciones que más violan los derechos humanos,
pero en todas las encuestas somos la institución más confiable. Una
incongruencia en la que alguien debería decirnos dónde está el problema.
No podemos ser violadores de derechos humanos y al mismo tiempo los más
confiables?.
SA
Exige general Cienfuegos justicia en caso Tlatlaya
Si soldados son culpables, que los castiguen; si no, que los exoneren, señala
Fuente: Internet