México. Las transferencias de dinero entre familiares se han convertido en un mecanismo común para apoyar gastos personales, emergencias o proyectos familiares en México. Sin embargo, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) reiteró que estas operaciones deben realizarse con cuidado, ya que pueden generar obligaciones fiscales si no se comprueba el origen y destino del dinero. Durante 2026, la autoridad fiscal reforzó la difusión de las reglas para evitar confusiones entre donativos, préstamos e ingresos gravables.
De acuerdo con las disposiciones fiscales vigentes, no existe un límite máximo para enviar dinero entre particulares mediante banca electrónica. No obstante, el tratamiento fiscal depende del parentesco entre quien envía y quien recibe los recursos. Los donativos entre familiares directos, como padres, hijos o cónyuges, están exentos del Impuesto Sobre la Renta (ISR), sin importar la cantidad transferida, siempre que se trate de un apoyo real y no de simulaciones financieras.
El escenario cambia cuando el dinero se envía a familiares lejanos, como primos, tíos o hermanos. En estos casos, solo una cantidad equivalente a tres veces el salario mínimo anual puede considerarse libre de impuestos. Si el monto supera ese umbral, el excedente podría considerarse ingreso acumulable y generar el pago correspondiente de ISR al momento de la declaración anual.
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Las autoridades fiscales también advierten sobre la importancia de reportar movimientos relevantes. Los contribuyentes deben declarar donativos, premios o préstamos que superen los 600 mil pesos acumulados durante un año fiscal, aun cuando el dinero esté exento de impuestos. Asimismo, las instituciones bancarias reportan operaciones inusuales, especialmente depósitos en efectivo mayores a 15 mil pesos mensuales, con el fin de detectar posibles irregularidades.
¿Pueden los bancos alertar al SAT sobre transferencias familiares?
Sí. Las instituciones financieras están obligadas a informar sobre movimientos que consideren relevantes para la supervisión fiscal, aunque esto no implica que automáticamente se generen impuestos o sanciones. La autoridad solo puede intervenir si detecta inconsistencias entre los ingresos declarados y los movimientos bancarios.
Las autoridades recomiendan conservar comprobantes de transferencias, contratos de préstamo o cualquier documento que demuestre el origen legítimo del dinero para evitar problemas fiscales futuros.