México. Durante años, hablar de un crédito Infonavit era prácticamente sinónimo de comprar una vivienda por primera vez. Sin embargo, el modelo actual permite verlo de otra manera: como una herramienta financiera que puede acompañar distintas etapas de la vida de un trabajador, desde adquirir un patrimonio hasta mejorar un hogar, construir o incluso resolver una deuda hipotecaria.
El crédito tradicional del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) mantiene como objetivo principal facilitar el acceso a una vivienda, pero sus condiciones actuales permiten que cada persona defina un financiamiento acorde con su capacidad económica. El Instituto puede otorgar hasta 2 millones 935 mil 002.35 pesos, aunque el monto final depende del salario, la capacidad de pago y la precalificación disponible en Mi Cuenta Infonavit.
Un crédito que se adapta al momento de vida del trabajador
Una de las principales diferencias frente a otros esquemas hipotecarios es que el trabajador puede elegir un plazo de pago que va de uno hasta 30 años. La decisión debe considerar la edad del solicitante, ya que la suma entre la edad y el plazo contratado no puede superar los 70 años para hombres y los 75 años para mujeres.
La tasa de interés también se ajusta al perfil salarial y permanece fija durante toda la vida del crédito, con porcentajes que van desde 3.69% hasta 10.45%. Además, el acceso al financiamiento no está limitado por un salario mínimo determinado.
Otro elemento que modifica la experiencia del crédito es que los trabajadores con ingresos mensuales de hasta 9 mil 985.43 pesos no pagan gastos de titulación, lo que reduce uno de los costos iniciales asociados a la compra de una vivienda.
¿Por qué el Infonavit dejó de ser solamente un crédito para la primera casa?
Porque ahora un trabajador puede utilizar sus opciones de financiamiento para diferentes necesidades patrimoniales. Además de comprar una vivienda, puede solicitar recursos para adquirir un terreno, construir, renovar, reparar o incluso pagar un crédito hipotecario contratado con otro banco.
El Instituto también permite combinar el financiamiento con un cónyuge, familiar o corresidente para alcanzar un mayor monto. En el caso del cónyuge, puede estar cotizando tanto en el Infonavit como en el Fovissste.
La diferencia está en los costos que algunos trabajadores todavía tienen
Uno de los conceptos que genera dudas es la cuota de administración. Este cargo depende de cuándo se contrató el crédito.
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Quienes obtuvieron su financiamiento después del 1 de mayo de 2024 ya no pagan esta cuota. Para créditos anteriores, el cobro continúa dependiendo del salario registrado al momento de la contratación: quienes ganaban hasta 2.6 UMA no pagan cuota; los trabajadores con ingresos de entre 2.7 y 6.5 UMA mantienen un cobro de 0.5% anual sobre el saldo pendiente, mientras que quienes superaban las 6.6 UMA pagan 1% anual sobre la deuda restante.
El valor de la UMA en pesos puede consultarse según el año en que se contrató el crédito en la página del INEGI.
¿Qué alternativas existen además de comprar una vivienda nueva?
El Infonavit también cuenta con opciones pensadas para quienes ya tienen una casa pero necesitan adaptarla a sus necesidades. Una de ellas es Equipa tu Casa, que permite obtener un monto adicional para remodelar, reparar, mejorar o equipar el inmueble sin afectar su estructura.
Para personas con discapacidad existe Hogar a tu Medida, un programa gratuito que busca facilitar adecuaciones dentro de la vivienda para mejorar su accesibilidad.
Más de un crédito: la vivienda como un proyecto que puede evolucionar
El Infonavit permite que los trabajadores puedan acceder a nuevos créditos para diferentes objetivos, siempre que el financiamiento anterior haya sido cumplido correctamente y no haya recibido apoyos destinados a cubrir adeudos mediante programas de quebranto.
Para iniciar el proceso, los interesados deben contar con una relación laboral vigente, estar registrados en una Afore, tener sus datos biométricos actualizados, autorizar la consulta al buró de crédito y no mantener un crédito vigente con el Instituto.
La recomendación para conocer las posibilidades reales de financiamiento es ingresar a Mi Cuenta Infonavit, donde cada trabajador puede revisar el monto disponible, su precalificación y los requisitos correspondientes.