Ciudad de México.- En este 2015, Año Internacional de los Suelos, el Inventario Nacional
Forestal y de Suelos -de la Comisión Nacional Forestal- reporta que el
45.2 por ciento de la superficie de México presenta degradación inducida
por el ser humano.
El sobrepastoreo (23.9 por ciento), agricultura (18.8 por ciento),
deforestación (3.8 por ciento), sobreexplotación de la vegetación (0.9
por ciento) y urbanización (0.5 por ciento), son las prácticas más
depredadoras del suelo mexicano, precisó la maestra en ciencias por la
Universidad de Nuevo México en Albuquerque, Alejandra Alvarado.
?Acciones del ser humano como cambio de uso de suelo, cambia los
ecosistemas para urbanizarlos, para sembrar, para poder producir ganado.
Necesito tierra porque hay gente que quiere tener sus jardines,
entonces agarran la montaña y la degradan?, explicó la especialista.
Durante la conferencia ?Luz solar y suelo: el binomio perfecto?, en
el Museo de la Luz, Alvarado informó que el 33 por ciento del suelo
mundial está de moderada a altamente degradado debido a la erosión,
salinización, compactación, acidificación, contaminación química y
agotamiento de nutrientes.
?Un suelo no saludable puede ser un suelo contaminado con metales
pesados, contaminado con plaguicidas, con radioactividad, ese es un
suelo pobre porque le puede transmitir enfermedades o puede causar que
las plantas no se desarrollen adecuadamente y una planta enferma no la
podemos comer?.
Mientras que un suelo sano contribuye a mitigar el cambio climático
al mantener o aumentar su contenido de carbono. Alvarado también
advirtió que el ritmo actual de degradación de los suelos amenaza la
capacidad de satisfacer las necesidades de las generaciones futuras.
?Los suelos no nos van a durar para siempre (?) al ser un recurso no
renovable, su conservación es fundamental para nosotros porque de eso
depende la seguridad alimentaria de cualquier nación.
?La formación del suelo es un proceso largo y además de largo es
súper complejo. Un centímetro de suelo, que es como lo que mide una uña,
puede tardar entre 100 y 500 años?, explicó la responsable de
comunicación y educación ambiental de la Dirección General de
Divulgación de la Ciencia de la Universidad Nacional Autónoma de México
(DGDC-UNAM). E
l suelo es componente fundamental para el desarrollo agrícola y la
producción de alimentos, combustibles y fibras; de hecho, el 95 por
ciento de los alimentos está producido directa o indirectamente en los
suelos.
?Uno de los grandes campeones de los suelos son las lombrices de
tierra porque gracias a ellas podemos tener algo que conocemos como la
composta, aprovechada por las plantas y por otros microorganismos; son
el puente vital entre lo que nosotros hacemos y lo que las plantas y los
otros organismos de vida que están en el suelo puedan aprovechar los
recursos naturales, de hecho se conocen como los mejores recicladores
que han existido en el planeta Tierra.
Los suelos contienen una variada comunidad de organismos que ayudan a
controlar las plagas de insectos, las malas hierbas y las enfermedades
de las plantas, reciclan nutrientes esenciales para las plantas y
mejoran la estructura del suelo.
Al menos una cuarta parte de la biodiversidad mundial habita bajo
tierra, donde, por ejemplo, el topo y la lombriz de tierra son gigantes
al lado de pequeños organismos como bacterias y hongos. Un suelo sano
típico puede contener: animales vertebrados, lombrices de tierra,
nematodes, insectos, hongos, ácaros, bacterias y actinomicetos.
La divulgadora científica comentó que se pueden encontrar más de mil
especies de invertebrados en un metro cuadrado de suelos forestales.
La luz solar tambien es pieza clave en la producción de alimento,
surte de oxígeno a la atmósfera y ayuda a mantener el clima en cada
región del planeta, finalizó Alvarado.
El 45.2 por ciento del suelo de México presenta degradación
?Los suelos no nos van a durar para siempre (?) al ser un recurso no renovable, su conservación es fundamental para nosotros porque de eso depende la seguridad alimentaria de cualquier nación.
Fuente: Internet