Redacción.- Al grito de “reinstalación” -de lo cinco expulsados tras los hechos
violentos de febrero pasado en CCH Naucalpan- una treintena de personas
encapuchadas quebraron con tubos, martillo y mazos, los cristales
blindados de la base de la torre de rectoría e instalaron un plantón a
la entrada del edificio, que como todo el viejo casco de ciudad
universitaria, es patrimonio mundial de la humanidad desde hace 5 años.
Al momento de la agresión, decenas de universitarios recriminaron al
grito de “porros” y “fuera” la destrucción del inmueble, mientras los
encapuchados alegaba que sólo se trataba de una “toma simbólica”. “Eso
es destrucción, tu mañana te vas al bote pero ésta, es nuestra
universidad”… Sin embargo, los encapuchados han persistido en su
ataque al inmueble hasta eliminar las barras de metal reforzado que
protegen al vestíbulo de la Rectoría, ante la reprobación de alumnos,
maestros y trabajadores.
De hecho, la rectoría de la Universidad Nacional Autónoma expresó su
repudio “categórico” a lo que considera actos de “violencia extrema en
la que incurrió un grupo de personas, entre los quienes figuraban varios
de los expulsados del CCH Plantel Naucalpan, cuyos expedientes se
encuentran en proceso en el Tribunal Universitario”
Ante la destrucción de vidrios de la fachada principal de la torre y
la introducción al vestíbulo del edificio, “la Universidad levantó ante
la Procuraduría General de la República las denuncias correspondientes
contra quien o quienes resulten responsables de los daños.”
Cabe destacar que al momento del ataque al inmueble, los reporteros,
incluidos los profesionales de la lente y camarógrafos, fueron
censurados por los inconformes y, en el extremo del control de la
cobertura informativa, un grupo de encapuchados arremetió en contra de
los fotógrafos. Al reportero gráfico de El Universal, Christopher Rogel
Blanquet, lo sometieron a golpes, le quitaron su cámara en un acto de
“control de medios” que derivó prácticamente en un robo, porque el
sujeto que le arrebató la cámara se dio a la fuga, mientras protegieron
su escape un grupo de encapuchados con tubos en mano.
“Bajo ningún concepto, las conductas violentas pueden ser camino por
el que se conduzca hacia la solución de una demanda o diferendo”,
sentencia la máxima casa de estudios.
Los inconformes pernoctarán esta noche a las puertas de la Rectoría de la UNAM.TJ
Denuncia UNAM ante PGR daños a Rectoría
La UNAM levantó un acta ante la PGR contra quien o quienes resulten responsables de los daños causados a la Torre de Rectoría, en Ciudad Universitaria, Patrimonio Cultural de la Humanidad.
Fuente: Internet