México. – La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, planteó este martes la necesidad de establecer un acuerdo con los medios de comunicación para disminuir la difusión de contenidos relacionados con la nota roja. Según explicó, la cobertura excesiva de hechos delictivos genera una percepción de inseguridad mayor a la que reflejan las estadísticas oficiales.
Durante su conferencia, Brugada señaló que más del 60% de la población se informa sobre temas de seguridad a través de la televisión, lo que influye directamente en la percepción ciudadana.
“Aunque los delitos han disminuido en varias alcaldías, la percepción de inseguridad no baja en la misma proporción. Esto tiene que ver con la manera en que se difunden las noticias”, afirmó.
Puedes leer: FGR incinera más de 10 toneladas de precursores químicos asegurados en Guerrero
La propuesta de la jefa de Gobierno
La mandataria capitalina aclaró que su intención no es limitar la libertad de prensa, sino invitar a los medios a equilibrar la información y dar mayor visibilidad a los avances en materia de seguridad y prevención. Recordó que México ha tenido antecedentes de acuerdos similares, aunque subrayó que su propuesta busca un enfoque distinto, centrado en la percepción social y en la construcción de confianza ciudadana.
Debate sobre la cobertura informativa
La iniciativa ha generado discusión entre especialistas y comunicadores. Mientras algunos consideran que podría interpretarse como un intento de controlar la narrativa sobre seguridad, otros señalan que se trata de un llamado a ejercer un periodismo más equilibrado, que no se limite a la difusión de hechos violentos, sino que también refleje los esfuerzos institucionales y comunitarios para mejorar la seguridad en la capital.
Puedes leer: Juez concede suspensión definitiva al exgobernador César Duarte para frenar vinculación a proceso
Clara Brugada abrió el debate sobre el papel de los medios en la percepción de inseguridad en la Ciudad de México. Su propuesta de “bajarle a la nota roja” busca reducir la alarma social y fortalecer la confianza en las políticas de seguridad, aunque también plantea un reto para la relación entre gobierno y medios de comunicación en torno a la libertad informativa.