Venezuela. La presunta responsable del feminicidio de la exreina de belleza Carolina Flores, Erika María “N”, fue detenida en Caracas, Venezuela, de acuerdo con autoridades mexicanas. La captura marca un avance clave en este caso que ha generado indignación generalizada por la brutalidad del crimen y las irregularidades en su investigación.
Autoridades mexicanas confirmaron que la mujer fue detenida el 24 de abril por un delito distinto, resistencia a la autoridad, tras haber llegado a Venezuela días antes. Su localización se dio luego de que la Fiscalía General de la República solicitó el apoyo de Interpol mediante la emisión de una ficha roja para su búsqueda internacional.
El feminicidio ocurrió el 15 de abril en un departamento de la colonia Polanco, en la Ciudad de México. La víctima, de 27 años, fue asesinada con arma de fuego dentro de su domicilio, en un hecho que posteriormente fue investigado bajo protocolo de feminicidio. La denuncia formal se presentó un día después, lo que generó cuestionamientos sobre la reacción inicial de su entorno cercano.
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El caso tomó mayor relevancia pública tras difundirse un video en el que se observa el momento previo al ataque. En las imágenes, la víctima aparece en su hogar junto a su bebé, mientras la agresora —su suegra— le dispara, en un hecho que ha sido ampliamente condenado. La reacción del esposo, quien aparece cuestionando a su madre sin impedir su huida, también desató críticas y sospechas.
La indignación creció aún más al coincidir este crimen con el feminicidio de otra joven en la capital del país el mismo día, lo que provocó protestas de colectivos feministas que denunciaron fallas estructurales en la respuesta de las autoridades y exigieron justicia para ambas víctimas.
¿Cómo logró huir la presunta responsable tras el crimen?
De acuerdo con las investigaciones, Erika María “N” abandonó México poco después del asesinato, aprovechando la falta de una reacción inmediata tras los hechos. Esta ventana de tiempo permitió que saliera del país y se trasladara a Venezuela, donde finalmente fue ubicada días más tarde.
Un caso que exhibe fallas institucionales
El feminicidio de Carolina Flores ha puesto en evidencia no solo la violencia de género, sino también las debilidades en los mecanismos de respuesta. El retraso en la denuncia y la posibilidad de fuga de la presunta agresora han sido señalados como factores críticos, reavivando el debate sobre la eficacia de las autoridades en la atención de este tipo de delitos.