Nueva York, Estados Unidos.- En su última
participación como presidente de México en la sede de la Organización de
las Naciones Unidas (ONU), Felipe Calderón urgió a todos los países
miembros a abrir el debate sobre el enfoque prohibicionista del consumo
de drogas, pero sin bajar la guardia en el combate a los grupos
criminales, que al traficar causan miles de muertes.
En su discurso en la 67 Sesión de la Asamblea General de la ONU,
Calderón afirmó que si los países consumidores, en particular Estados
Unidos, de plano son incapaces de frenar el consumo, entonces se debe
abrir el debate, y anticipó que México va a liderar una estrategia
multinacional a través de un tratado para detener el flujo de armas.
“Hoy, propongo formalmente que la Organización de las Naciones
Unidas se comprometa en el tema y haga una valoración profunda de los
alcances y los límites del actual enfoque prohibicionista en materia de
drogas.
“Eso no implica que se deba bajar la guardia, nosotros no lo
haremos, ni ceder un sólo milímetro a las organizaciones criminales. Lo
que significa es que los países debemos asumir las responsabilidades
comunes que tenemos en el problema pero diferenciadas que nos
corresponden para enfrentar este problema”, expresó.
En su última actividad tras una gira de trabajo de cuatro días,
Calderón añadió que “si ellos no pueden o no quieren reducir el consumo
de drogas, al menos deben detener el flujo exorbitante de recursos que
financia a los criminales”.
Pero “si esto no se puede, es el momento de explorar otras
alternativas diferentes al propósito no logrado de reducir el consumo”,
dijo.
El mandatario, quien antes de su intervención todavía pulió su
discurso, aseveró que “es el momento de que la ONU no sólo participe en
este análisis, sino que encabece y en serio y profundo debate
internacional que permita hacer un balance, por una parte, de los
alcances y limitaciones del actual enfoque prohibicionista, y por otra,
acerca de la violencia inhumana que genera la producción, el tráfico y
la distribución de drogas y que ha convertido a América Latina en la
región más violenta en el mundo”.
Este balance, añadió, “finalmente debe examinar con honestidad y
rigor académico cuáles pueden ser esas alternativas, explorando
específicamente las alternativas regulatorias o de mercado, que nos
permitan terminar, a todas las naciones juntas, con este flagelo que
está costando miles y miles de vidas cada año”.
Por ello urgió “respetuosamente a Naciones Unidas a que no sólo
participe, sino que encabece una discusión a la altura del siglo XXI
que, sin falsos prejuicios, nos pueda llevar a todos a encontrar las
soluciones a este problema grave bajo nuevos enfoques”.
Felipe Calderón aseveró que en foros latinoamericanos como el
Mecanismo de Tuxtla se llegó a la conclusión de que si no es posible
reducir la demanda de drogas por parte de las autoridades de esos
países, entonces “se deben entonces, explorar todas las alternativas
para eliminar las ganancias exorbitantes de los criminales, incluyendo
opciones regulatorias o de mercado, orientadas a ese propósito.
Manifestó su pesar porque México observa que “la determinación con
la que combatimos a las organizaciones criminales no encuentra una
respuesta similar en todos los países”.
Por ejemplo, “lamentamos que la Conferencia Diplomática realizada
aquí en julio pasado no lograra un acuerdo para la adopción del Tratado
sobre Comercio de Armas, lo que habría sentado bases para controlar la
venta irresponsable de armas de alto poder al crimen organizado
trasnacional”, recalcó.
“Por ello, México impulsará un Tratado que limite o prohíba la
transferencia de armas convencionales cuando exista el riesgo de que
éstas puedan ser utilizadas para cometer violaciones al derecho
internacional”, dijo.
Calderón enlistó al menos cuatro retos para el mundo: la crisis
económica, abatir rezagos sociales, el cambio climático y la
delincuencia organizada.
Proteger a los ciudadanos mexicanos ha sido imperativo categórico y se ha hecho sin ambages, señaló.
El mandatario mexicano recordó que esta es la última vez que
participa en la Asamblea General de la ONU como Presidente de México.
Balance: México más justo
“Mi gobierno concluye dentro de pocos meses. Me enorgullece que
México cuente ahora con una economía sólida, estable, y cada vez más
competitiva y generadora de empleos. Con satisfacción puedo afirmar que
México es hoy más fuerte, justo y próspero”, presumió Calderón.
“En el tema de seguridad hemos combatido con determinación a las
bandas criminales, actualizado las leyes y emprendido una profunda
reestructuración institucional”, dijo en su balance.
“Me enorgullece dejar un México que mantiene profundas relaciones de
amistad y cooperación con todas las naciones; un México que participa
activamente en la construcción de un mundo de paz, justicia, seguridad y
desarrollo”, expuso.EC.