Ciudad de México.- A siete días de un recorrido por la zona del sureste mexicano, 47
madres de migrantes centroamericanos en búsqueda de sus hijos junto con
defensores humanitarios de albergues y atención a indocumentados,
presentarán una docena de casos de desapariciones en escenarios de
secuestro, extorsión o crimen, serán denunciados ante la Procuraduría
General de República (PGR), para que se inicie una búsqueda oficial de
los desaparecidos por las autoridades mexicanas a partir de una posible
una plataforma o mecanismo regional de denuncia.
Rubén Figueroa, colaborador del padre Fray Tomás en “La 72” de
Tenosique, Tabasco, urgió a las autoridad a contabilizar a los
desaparecidos. “Es increíble que cuando se habla de Nicaragua, solo
tengan un desaparecido; eso es una muestra de que en México no han
canales eficaces para que las familias denuncien”.
A pesar de ser uno de los corredores migratorios más importantes del
mundo, México “no está a la altura ni el trato digno a la gran cantidad
de migrantes que cruzan por el país, ni mucho menos para actuar ante
delitos y desapariciones; la denuncia ante PGR podría abrir una puerta a
las denuncias”, comentó el defensor humanitario.
Pese a que en la conferencia con medios uno de los activistas habló
hasta de unos 20 mil migrantes desaparecidos cada seis meses en México,
Figueroa aclaró que “no hay cifras reales, pero ni el 10% de los casos
de migrantes desaparecidos se ha logrado documentar, pues solo las
familias o las agrupaciones humanitarias tienen registros.
“Nadie quiere contarlos, ni el país de expulsión porque los migrantes
son la prueba de que están fallando como gobierno, y el país de
tránsito menos, porque los migrantes son la prueba de cuántos son
masacrados y al país de destino solo le interesan los que llegan
indocumentados para poder explotarlos a placer sin que les exijan
derechos”, dijo por su parte Marta Sánchez Soler.
Estamos representando a otras madres que no han podido estar en esta
caravana, y exigimos a los cónsules que ya no vean a nuestros migrantes
solo como divisas; ellos son quienes sufren cuando pasan por este país,
no ven el dolor que ellos pasan; ya trabajen y den una respuesta, ¿dónde
están nuestros hijos?.
Otra madre reclamó justicia y acceso a la información. “Nuestros
familiares vinieron vivos y solo nos entregaron pedazos. Les pedimos que
nos respondan con agilidad y conforme a la ley. “Con nosotros se
tardaron hasta 26 meses y solo recibimos pedazos de nuestros familiares
después de haber sido hallados en las fosas comunes de Cadereyta”,
comentó.
“Una madre abre fronteras, una madre tiene coraje para buscar a
nuestros hijos por eso pedimos justicia y un permiso para madres que
cruzan la ruta migrante tras de sus hijos”, agregaron.
Los defensores advirtieron que, mientras al norte del país ya no se
puede ir (“todavía hace un año fuimos a Jalisco pero ahora ya no se
pudo”), ahora ha empeorado la estigmatización en contra de los migrantes
que son “criminalizados, perseguidos, encarcelados y hasta asesinados”,
ante el reforzamiento de la seguridad tras la alerta decretada en
Francia por los atentados del Estado Islámico.
“Horroriza que se tome el pretexto del terrorismo de los extremistas
islámicos para criminalizar a los migrantes; pero no se asume el elevado
número de muertes de migrantes en tránsito por nuestro país”, apuntó
Figueroa.
En efecto “se tiene que tomar el tema de la seguridad con respecto a
los actos terroristas, pero no se pueden igualar los parámetros cuando
estos migrantes son personas que muchas veces salen huyendo de la
violencia en sus países de centro y Sudamérica. Tal vez en nuestros
países no se escuchen bombas pero todos los días se derrama sangre y
cientos de ciudadanos están huyendo de esa violencia, no se puede
permitir que se les trate con esquemas de seguridad como si fueran
terroristas. Ha cambiado el discurso del gobierno y en el campo hay
fuerte presencia de federales en operativos y retenes”, alertó Figueroa.
Esta tarde las madres se reunirán en el Museo de la Ciudad de México
con los defensores humanitarios del país. “Proteger a víctimas de
desaparición es un acto suicida”, reconoció Figueroa al señalar que “los
únicos que mantienen una solidaridad inquebrantable son los familiares
de otras víctimas”.
“Todos podemos ser responsables de los cambios, empezando por no
ignorar el dolor de las víctimas, por qué ello significa cerrar los ojos
a la realidad que vive el país. Los cambios en materia de seguridad nos
benefician a todos, finalizó.
Alistan madres de centroamericanos desaparecidos denuncias ante la PGR
Rubén Figueroa, colaborador del padre Fray Tomás en "La 72" de Tenosique, Tabasco, urgió a las autoridad a contabilizar a los desaparecidos.
Fuente: Internet