México.- La disidente cubana Yoani Sánchez fue recibida hoy con protestas de un
grupo de militantes comunistas en el aeropuerto de la ciudad brasileña
de Salvador, al igual que lo ocurrido esta madrugada cuando llegó al
país por la ciudad de Recife. Unas veinte personas vinculadas a
la Unión de la Juventud Socialista (UJS) esperaron a Sánchez en el
aeropuerto Luis Eduardo Magalhaes, de Salvador, capital del estado de
Bahía (noreste), con pancartas en las que la tachaban de “mercenaria”. Los manifestantes, que también mostraron carteles con elogios al sistema socialista cubano, gritaban “Cuba sí, yanquis no”.
Una situación similar se vivió de madrugada en el aeropuerto
internacional Guararapes, de Recife (noreste), donde Sánchez llegó esta
madrugada en un vuelo procedente de Panamá y fue recibida por el
cineasta Dado Galvao, su anfitrión en Brasil, con quien esta noche
asistirá a una presentación del documental “Conexión Cuba-Honduras”, en
el que ella es una de las entrevistadas. “Según la Unicef, hay
140 millones de niños desnutridos en el mundo. Ninguno es cubano”, decía
uno de los carteles portados por militantes de izquierda de Recife que
rechazaban las opiniones de la bloguera. Otros grupos, tan
pequeños como los otros, valoraron su “lucha por la democracia”,
exigieron “libertad para Cuba” y entonaron cánticos contra por el “fin
de la opresión”. Preguntada por esas reacciones, Sánchez
declaró a periodistas que “así es y debe ser la democracia, la misma
democracia que queremos para Cuba”. En Recife, Sánchez tomó un
avión que la llevó a Salvador, desde donde siguió en automóvil para
Feira de Santana, ciudad de 557.000 habitantes situada a 116 kilómetros
de la capital bahiana, donde este noche se presentará el documental de
Galvao. Para evitar cualquier incidente con los militantes
comunistas, Sánchez desembarcó en Salvador por una puerta distinta de la
del resto de pasajeros. En sus primeras declaraciones en
Brasil, Sánchez apuntó que “lamentablemente, en Cuba es penalizado
pensar diferente y opinar contra el Gobierno trae consecuencias
nefastas, prisiones arbitrarias y vigilancia permanente”.
Confesó además que ha viajado “preocupada”, porque en La Habana ha
quedado su familia, aunque apuntó que confía en que no recibirá “malas
noticias” durante su viaje de 80 días por una decena de países, porque
“se han visto algunos avances en términos de derechos”, como la reforma
migratoria que le he permitido salir de su país. Puntualizó,
sin embargo, que “hay diferencias entre las reformas soñadas y las
reformas posibles, que son las del Gobierno de Raúl Castro”.
Esa “reforma posible” es, en su opinión, que los cubanos puedan “comprar
un automóvil nuevo en vez de uno usado, comprar algunos productos que
antes eran inaccesibles” e incluso viajar al exterior, como finalmente
ha podido hacer ella. En ese sentido, agregó que aún persisten
algunas restricciones para los viajes y expresó el deseo de que “ahora
todos” sus amigos “puedan conseguir sus pasaportes”. Aunque
valoró esos cambios, lamentó que “la reforma soñada, que es la de la
libertad de asociación y la libertad de expresión, al parecer no se va a
conseguir tan temprano”. Además de asistir a la producción del
documental, Sánchez dará el martes una rueda de prensa en Feira de
Santana, tendrá una sesión de autógrafos de su libro “De Cuba con
cariño” y participará en un debate sobre libertad de expresión y
derechos humanos. El miércoles lo dedicará al turismo en
Salvador y luego partirá hacia Sao Paulo, donde sus actividades se
prolongarán hasta el sábado. La gira mundial de Sánchez incluye
además México, Perú, Estados Unidos, la República Checa, Alemania,
Suecia, Suiza, Italia y España, donde entre otros eventos asistirá en la
ciudad de Burgos a un congreso sobre internet entre el 6 y el 8 de
marzo. IN
Yoani Sánchez enfrenta protestas en su primer día en Brasil
Unas veinte personas vinculadas a la Unión de la Juventud Socialista esperaron a Sánchez en el aeropuerto Luis Eduardo Magalhaes, de Salvador, con pancartas en las que la tachaban de "mercenaria"
Fuente: Internet