Brasil.- Una fuerte tormenta con características de tornado azotó la región sur de Brasil, dejando al menos seis personas muertas y más de 400 heridas en el estado de Paraná, según reportes oficiales.
El fenómeno meteorológico golpeó con fuerza el municipio de Rio Bonito do Iguaçu, donde se calcula que más del 80 % de las viviendas resultaron dañadas. Testigos reportaron que el viento arrancó techos, derribó postes y destruyó automóviles en cuestión de minutos durante la tarde noche del viernes 7 de noviembre del 2025.
Tornado con vientos de más de 200 km/h
De acuerdo con el Instituto Nacional de Meteorología de Brasil (Inmet), el tornado alcanzó ráfagas estimadas entre 180 y 250 km/h, una velocidad comparable con un nivel EF3 en la escala de Fujita.
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Las imágenes compartidas por medios locales muestran escenas de devastación total: casas destruidas, árboles caídos y comunidades enteras sin energía eléctrica ni agua potable.
“Nunca habíamos visto algo así. Todo voló por los aires. En segundos, perdimos nuestras casas”, relató un habitante afectado al canal GloboNews.
El gobierno estatal declaró estado de emergencia, mientras que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva envió mensajes de solidaridad a las familias afectadas y anunció la movilización de equipos de rescate y ayuda humanitaria.
Brigadas del Ejército y bomberos trabajan en la zona para recuperar víctimas, distribuir alimentos y restablecer el suministro eléctrico.
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Aunque Brasil registra tormentas severas cada año, los tornados de gran intensidad son poco frecuentes, especialmente en áreas densamente pobladas. Expertos atribuyen el fenómeno a la combinación de aire cálido y húmedo procedente del norte con un frente frío del Atlántico Sur, que generó condiciones extremas de inestabilidad.
Meteorólogos advirtieron que el cambio climático podría aumentar la frecuencia e intensidad de estos eventos en el sur del continente.
Varios países latinoamericanos expresaron su apoyo a Brasil, mientras organismos como la Cruz Roja preparan asistencia humanitaria para las comunidades afectadas.
Autoridades locales informaron que los daños materiales son millonarios y que la reconstrucción tomará varios meses.