Argentina.– Tras la explosión de un contenedor de sangre de animales sacrificados en un rastro de Argentina, un arroyo de sangre inundó por unos momentos una de las calles de Morón, Buenos Aires.
Las impactantes imágenes eran el mal menor de este incidente que dejó manchado de rojo la calle próxima y un olor desagradable, además de la pegajosa consistencia de este fluido.
De la explosión se derramaron cerca de 5 mil litros de sangre de vacas en la calle de la localidad impregnando al menos unos 200 metros de un hedor y un color rojo oscuro.
Se desconocen las causas de la explosión y se esperan sanciones para la empresa del matadero debido a las medidas de seguridad.
Bomberos locales y elementos de auxilio ayudaron a la limpieza de las calles.