Estados Unidos. El cielo de Florida se convirtió en el centro de atención la noche del martes, cuando un intenso resplandor atravesó la atmósfera y fue visible desde distintos puntos del estado. El fenómeno ocurrió alrededor de las 21:30 horas y llamó la atención por su brillo inusual, al punto de que numerosos testigos lo compararon con la luz de la Luna llena. En cuestión de minutos, las redes sociales y los servicios de reporte astronómico se llenaron de testimonios.
La Sociedad Americana de Meteoros informó que recibió más de un centenar de notificaciones de personas que observaron el destello, con una concentración destacada en la costa oeste de Florida. Aunque el evento pudo verse desde amplias zonas, esa región registró la mayor actividad de reportes ciudadanos.
La NASA confirmó posteriormente que el objeto fue captado por al menos dos de sus cámaras especializadas en detección de meteoros, además de sistemas de videovigilancia pública instalados en diferentes puntos del estado. Estos registros permitieron analizar con precisión la trayectoria y características del fenómeno.
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Según los datos técnicos, el meteoro se hizo visible a unas 56 millas de altitud sobre el Golfo de México, frente a las inmediaciones de Bonita Springs. Se desplazó a una velocidad superior a las 72 millas por hora en dirección noroeste, hasta que terminó por fragmentarse y desaparecer a aproximadamente 28 millas de altura sobre el océano.
Un destello fuera de lo común
Aunque la entrada de meteoros en la atmósfera terrestre es un evento relativamente frecuente, la NASA destacó que este caso fue particularmente llamativo por su intensidad. En su punto máximo, la bola de fuego alcanzó un brillo comparable al de la Luna llena y presentó una tonalidad verde azulada, un rasgo poco habitual que coincidió tanto en los testimonios visuales como en los registros científicos.
¿Representó algún peligro para la población el fenómeno observado en Florida?
La inquietud generada por el evento llevó a muchos a preguntarse si existía algún riesgo real asociado al destello.
Confirmación científica y tranquilidad oficial
La NASA aclaró que se trató de un pequeño fragmento de asteroide que se desintegró completamente al entrar en contacto con la atmósfera, sin que ningún resto alcanzara la superficie, por lo que no hubo peligro para la población ni relación con lluvias de meteoros activas.