Estados Unidos. La empresa aeroespacial Blue Origin, fundada por Jeff Bezos, anunció un cambio de estrategia que marcará un antes y un después en su hoja de ruta: el programa de turismo espacial New Shepard quedará en pausa durante al menos dos años, mientras la compañía concentra sus recursos en el desarrollo de misiones tripuladas con destino a la Luna.
En un comunicado oficial, la firma explicó que la decisión está alineada con los objetivos de la NASA de establecer una presencia humana sostenida en el satélite natural. “Esta medida refleja nuestro compromiso con la meta nacional de regresar a la Luna”, señaló la empresa, en referencia directa al programa Artemis.
Desde 2021, New Shepard se había convertido en el emblema del turismo espacial de lujo. En 38 vuelos suborbitales, el sistema transportó a 98 personas por encima de la línea de Kármán, considerada el límite del espacio. Entre los pasajeros figuraron personalidades como Katy Perry, William Shatner y el presentador español Jesús Calleja, en misiones de aproximadamente diez minutos que ofrecían breves experiencias de ingravidez.
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Más allá del atractivo mediático, el programa también tuvo un componente científico relevante. A lo largo de estos años, New Shepard lanzó más de 200 cargas útiles, permitiendo a universidades y centros de investigación realizar experimentos en condiciones de microgravedad, con costos menores a los de misiones en la Estación Espacial Internacional.
El viraje estratégico ocurre en un contexto clave: el avance del programa Artemis de la NASA. La misión Artemis II, prevista para despegar en los próximos días, llevará una tripulación en órbita alrededor de la Luna, mientras que Artemis III, programada no antes de 2028, tiene como objetivo concretar el regreso humano a la superficie lunar por primera vez desde 1972.
¿Por qué Blue Origin decide dejar temporalmente de lado el turismo espacial?
La compañía busca priorizar su papel como proveedor de tecnología crítica para la NASA, especialmente el desarrollo del módulo de alunizaje de Artemis III, posicionándose como alternativa a SpaceX, tras demostrar avances significativos como la recuperación exitosa de la primera etapa del cohete New Glenn en noviembre, un logro que refuerza su ambición de competir en la nueva carrera lunar.