Estados Unidos. El decimotercer vuelo de prueba de Starship, el cohete más grande y potente desarrollado por SpaceX, fue suspendido en el último instante cuando todo estaba listo para despegar desde la base Starbase, en Texas. Una anomalía detectada durante la secuencia de encendido activó los protocolos de seguridad y obligó a cancelar la misión.
La interrupción ocurrió justo en la fase final de la cuenta regresiva, por lo que el vehículo permaneció sobre la plataforma de lanzamiento. La empresa explicó que la decisión se tomó para evitar riesgos durante el vuelo, mientras que Elon Musk informó que algunos motores no completaron correctamente el proceso de encendido, aunque aún no se ha determinado la causa exacta del problema.
Una revisión técnica retrasará el próximo intento
Tras la cancelación, SpaceX inició los procedimientos para retirar de forma segura el metano líquido y el oxígeno líquido almacenados en los tanques del cohete, una operación obligatoria en este tipo de situaciones. Debido a este protocolo, la compañía descartó la posibilidad de realizar un nuevo lanzamiento el mismo día.
Musk adelantó que el siguiente intento podría programarse en los próximos días, siempre y cuando las inspecciones técnicas confirmen que el vehículo está en condiciones de regresar a la plataforma de lanzamiento.
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El vuelo tenía como objetivo poner a prueba el nuevo Starship Block 3, así como evaluar el desempeño del propulsor Super Heavy. Entre las metas más importantes figuraba comprobar si el propulsor era capaz de volver a encender sus motores durante el descenso, una maniobra indispensable para lograr aterrizajes controlados y avanzar hacia la reutilización total del sistema.
La misión también contemplaba el estreno de los satélites Starlink V3. SpaceX planeaba colocar 20 unidades en una trayectoria suborbital para realizar pruebas de comunicación mediante enlaces láser de alta velocidad antes de que reingresaran a la atmósfera y fueran destruidas. Aunque no formarían parte de la red comercial, la información obtenida serviría para futuros despliegues.
¿Por qué Starship es fundamental para los planes de la NASA?
La importancia de Starship va más allá de los proyectos comerciales de SpaceX. La NASA eligió una versión adaptada del vehículo para servir como módulo de aterrizaje de la misión Artemis III, cuyo objetivo es llevar nuevamente astronautas a la superficie de la Luna por primera vez desde 1972.
Un programa que avanza mediante pruebas continuas
El desarrollo de Starship se basa en una estrategia de pruebas constantes para detectar fallas y perfeccionar el diseño. Desde su primer vuelo experimental en 2023, el programa ha logrado superar etapas que anteriormente terminaban con fallos tempranos, como la separación entre el propulsor Super Heavy y la nave superior, además de mejorar las maniobras de descenso.
Pese a estos avances, el sistema aún enfrenta desafíos técnicos antes de cumplir los requisitos para transportar astronautas y carga en misiones orbitales, lunares y, en el futuro, hacia Marte. El proyecto también forma parte de la competencia entre SpaceX y Blue Origin por liderar la próxima generación de la exploración espacial comercial.