Brasilia, Brasil.- La presidenta
brasileña, Dilma Rousseff, descartó que su país sufra una crisis energética a
pesar de los apagones que han ocurrido en los últimos meses en varios estados.
“Es ridículo decir que Brasil corre el riesgo
de racionamiento de energía”, afirmó Rousseff en una rueda de prensa con
periodistas en el palacio presidencial de Planalto.
Sin embargo, aseguró que la inversión en infraestructuras será una
“obsesión” para su Gobierno en 2013
y, en especial, en el sector eléctrico, para blindar el sistema contra nuevos
fallos.
“Estamos haciendo lo posible y es mi compromiso,
junto con los responsables del sector eléctrico, que se superen esas
interrupciones de energía en la generación y en la transmisión”, afirmó
Rousseff.
El último apagón, sucedido la noche de este miércoles, dejó a oscuras el
aeropuerto internacional de Río de Janeiro, el tercero con mayor tráfico aéreo
de Brasil, a las 20:55 hora local (23:55 GMT).
El generador de emergencia del aeropuerto se conectó diez minutos después y,
aunque las pistas de aterrizaje no fueron afectadas, según la administradora
estatal Infraero, se tardó cerca de dos horas en recuperar la normalidad en el
suministro de energía en las terminales de pasajeros.
El apagón causó atrasos en 19 vuelos y afectó a miles de viajeros que salían o
llegaban a Río en la semana de Año Nuevo, una de las fechas que más turistas
atraen a la ciudad.
Rousseff atribuyó este apagón a un “fallo humano” por la falta de
mantenimiento del sistema de aire acondicionado que, al parecer, no soportó el
calor y causó una sobrecarga en el sistema.
Este miércoles se registró en Río una máxima de 43.2 grados, la temperatura más
alta que se haya registrado desde 1915, con una sensación térmica de 47 grados,
según el Instituto Nacional de Meteorología.
En los últimos meses se han registrado varios apagones de varias horas por
diversos motivos que han llegado a afectar al mismo tiempo hasta 53 millones de
personas en todo el país.IN