Portugal.- El acuerdo de “salvación nacional” propuesto por el presidente de
Portugal, Anibal Cavaco Silva, para cumplir el rescate financiero del
país despierta poco entusiasmo entre los conservadores y el rechazo de
los socialistas.
Antes de que se concrete siquiera la apertura del diálogo pedido por
Cavaco a las tres principales fuerzas políticas lusas, los partidos
conservadores se limitaron a afirmar que estudiarán la propuesta y los
socialistas adelantaron su rechazo “a apoyar o formar parte” de un
Gobierno que no surja de nuevas elecciones.
El presidente portugués dio un giro a la crisis política abierta hace
diez días por las desavenencias en la coalición conservadora de
Gobierno, al pedir a sus dos partidos y a la oposición socialista un
“compromiso de salvación nacional” que permita la gobernabilidad del
país y la conclusión de su programa de rescate, en junio de 2014.
El conservador Cavaco quiere que las principales fuerzas
parlamentarias lleguen también a un pacto para anticipar un año las
elecciones generales y celebrarlas una vez terminado el programa de
asistencia financiera.
Pero se opone a que se convoquen comicios inmediatamente, como piden todos los partidos de la izquierda lusa.
Los socialistas subrayaron que el diálogo propuesto por el jefe de
Estado no debe excluir a los partidos marxistas del Parlamento, que
piden también elecciones inmediatas y rechazaron el Gobierno de
salvación nacional sugerido por Cavaco.
El presidente dejó claro que Portugal no está entretanto sin
Gobierno, al señalar que el actual Ejecutivo conservador se “encuentra
en plenitud de sus funciones”.
Pero no expresó su aceptación al acuerdo para recomponer la alianza
conservadora de Gobierno que le presentaron el viernes pasado los dos
partidos que la integran, el Social Demócrata (PSD, centro-derecha) y el
Centro Democrático Social Partido Popular (CDS-PP, democristiano).
Además advirtió que si no se llega al compromiso que él propone “se
encontrarán otras soluciones”, no detalladas, aunque no tengan las
mismas garantías de estabilidad para el país.
El político conservador luso, reelegido en 2011 para un segundo
mandato de cinco años como presidente de la República y primer ministro y
líder del PSD entre 1985 y 1995, alertó de las repercusiones de la
crisis política lusa para los intereses de la deuda, la confianza de los
mercados y la imagen externa de Portugal.
“El riesgo de tener que pedir un nuevo rescate financiero es
considerable”, admitió Cavaco, para quien ese peligro se agravaría con
la inestabilidad política que traerían unas elecciones inmediatas.
El Gobierno de salvación nacional sugerido por el jefe de Estado
queda ahora pendiente de un diálogo entre los partidos, que reconoce
difícil y para el que propuso buscar una “personalidad de prestigio” que
lo promueva.
La iniciativa del presidente ha dejado en el aire la proposición de
Gobierno presentada por el primer ministro Pedro Passos Coelho, del PSD,
y por Paulo Portas, del CDS-PP, el socio minoritario que da mayoría
absoluta a la coalición.
Los dos partidos, en el poder desde junio del año pasado, anunciaron
un acuerdo para superar sus fricciones y la dimisión, como ministro de
Exteriores, de Portas, cuyo regreso al Ejecutivo ascendido a viceprimer
ministro tampoco ha recibido el visto bueno del jefe de Estado. NE
Poco entusiasmo y rechazo al pacto de salvación nacional en Portugal
Antes de que se concrete siquiera la apertura del diálogo pedido por Cavaco a las tres principales fuerzas políticas lusas.
Fuente: Internet