México.- Se le ha llamado la Bóveda del fin del mundo o del juicio final porque está hecha para resistir impactos de bombas nucleares, terremotos, plagas, explosiones, enfermedades y otras catástrofes que pudieran acabar con la vegetación del planeta y en su interior guarda semillas de todas clases para cultivar en caso de que la vegetación se viera afectada por algún acontecimiento extremo.
Sin embargo, este almacén de semillas para el futuro, está en severo riesgo ya que, de acuerdo a un estudio, la zona donde se encuentra se está calentando más rápido que otros lugares de la Tierra.

La bóveda de Longyearbyen, tiene cerca de un millón de paquetes de semillas de alimentos básicos como trigo y arroz y especies raras como el frijol de Bermudas, en peligro de extinción.
Esta bóveda construida en 2008 en colaboración con Noruega, tiene lo último en protección contra fallas por lo que era el lugar perfecto para conservar estas especies de semillas, sin embargo, no previeron que fuera el primer lugar en calentarse más rápido en toda la Tierra debido al calentamiento del Ártico.

Las temperaturas previstas podrían alcanzar de 7 a 10°C que podrían ocasionar que el hielo y la capa del permafrost comiencen a derretirse, aumentaría la lluvia hasta en un 65% para finales de siglo dependiendo de las emisiones de carbono por lo que se reflejaría menos luz del sol y se absorbiendo más energía solar por las superficies más oscuras que han estado expuestas.