México.- Como humanidad nos encontramos en un punto que aún tiene retorno, pero para ello debemos realizar acciones con la finalidad de salvar a nuestro planeta de una inminente catástrofe climática y proteger a las especies terrestres de la extinción, incluyendo a los seres humanos.
En varios países de África ya se trabaja para la construcción de un muro que, en lugar de convertirse en límites de fronteras, sea una esperanza para el mundo.

Se trata de una muralla similar a la muralla china, pero hecha de árboles que ayuden a revertir loe efectos del cambio climático.
14 países de África están plantando millones de árboles con la finalidad de poner la parte que les toca para salvar al mundo, y lo están haciendo alrededor del desierto del Sahara.

Organizaciones internacionales colaboran con el proyecto de la Gran Muralla Verde de África, poniéndose en marcha desde 2007 con la idea de forestar 8 mil kilómetros de largo de esta muralla y 15 kilómetros de ancho con Senegal y Djibouti a ambos lados, con el objetivo de frenar el avance del desierto del Sahara al sur, impidiendo la desertificación.
La mayoría de los árboles que se utilizan son nativos de las regiones: datilero del desierto, ciruelo indio, acacias y son los favoritos ya que se adaptan bien al clima, además de ser resistentes a las sequías, en el caso particular de las acacias.

Esta muralla verde podrá aportar dos grandes logros, la de evitar la desertificación de tierras de cultivo de las que subsisten millones de agricultores y la de reversión de los efectos del cambio climático.
Además, con una inversión de 7 mil millones de euros, este proyecto plantea la construcción de un dique para riego y proveer agricultura sustentable a las zonas más afectadas por la hambruna.
Y aunque hay muchos detractores de este proyecto, lo importante es que se están viendo cada vez más acciones preocupadas por el bienestar de la Tierra que es nuestro hogar.