Ginebra.- La violencia en Siria registra una escalada en ciertas regiones que puede terminar en una guerra civil con la multiplicación de la violencia sectaria en varias zonas del país, advirtieron este miércoles expertos de la ONU.
El presidente de la Comisión de Investigación (CoI) de Naciones Unidas
(ONU) sobre Siria, Paulo Sergio Pinheiro, reveló que existe la
posibilidad de que fuerzas pro gubernamentales sean las responsables de
la masacre de Houla.
Pinhheiro, al presentar su informe ante el Consejo de Derechos Humanos
de la ONU, afirmó que graves violaciones ocurren en el contexto de una
creciente militarización de los combates que en algunas áreas ha tomado
las características de un “conflicto armado interno”.
A su vez, el experto admitió que ante la imposibilidad de investigar la
masacre por no tener acceso al territorio sirio, “la CoI no puede
determinar la identidad de los perpetradores en este momento, sin
embargo considera que fuerzas leales al gobierno pueden ser las
responsables”.
El informe realizado con base en entrevistas a testigos y víctimas por
teléfono o por internet, imágenes satelitales y fotografías, entre
otras, describe la forma en que el ejército y las milicias leales al
gobierno denominadas “Shabbiha” son responsables de violaciones de
derechos humanos contra civiles desde marzo a la fecha.
Detalla ejecuciones a opositores con las manos atadas a la espalda,
asesinatos de familias enteras, vejaciones, violencia sexual contra
hombres, mujeres y niños, todo ello cometido en el marco de ataques con
artillería pesada e incluso ataques aéreos.
“Helicópteros y artillería se han utilizado en el bombardeo de barrios
enteros que se cree resguardan a los opositores al gobierno, incluso con
la presencia de observadores, como ocurrió en Deir Al-Zawr y Alepo, en
mayo de 2012”, señaló.
“Esto pone de manifiesto la creciente dificultad del gobierno para
preservar su control sobre grandes áreas mediante el despliegue de las
fuerzas militares y de seguridad”, describe el informe.
Asimismo, revela los ataques, ejecuciones, tortura y violaciones contra
fuerzas leales al gobierno del presidente Bashar al Assad cometidos por
grupos armados opositores.
“Mientras que la Comisión de Investigación no ha señalado el uso de
nuevas armas por opositores al gobierno, sus operaciones en algunos
lugares están mejorando en eficiencia y organización”, refirió Pinherio.
“Estos grupos parecen haberse extendido por todo el país y se
enfrentaron a las fuerzas gubernamentales en múltiples frentes. Su
creciente capacidad para hacer uso de las armas disponibles se ha
demostrado en las últimas semanas”, advirtió Pinheiro.
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