Estados Unidos.- La violencia armada vuelve a ser protagonista en Estados Unidos, pues este martes se registró un nuevo tiroteo en el cual un hombre asesinó a su esposa, su suegra y su hijastro antes de suicidarse. El ataque ocurrió al interior de un domicilio en Florida y ha conmocionado una vez más a la población, pues este parece estar convirtiéndose en el panorama constante del vecino país.
Los hechos ocurrieron en la tarde de este 14 de junio, en una vivienda de la localidad de Casselberry, al norte de Orlando, Florida, allí los vecinos escucharon disparos y pusieron en aviso al 911, por lo que los agentes del Departamento de Policía de Casselberry (CPD) no tardaron en hacer presencia. Una vez allí, los elementos encontraron a cuatro personas con heridas de bala.
Entre las víctimas del homicidio se encontraban dos mujeres y un menor de edad quienes, según el reportero Jerry Askin del medio News 6 WKMG / ClickOrlando, han sido identificadas como: Zuleika López, esposa del presunto tirador, Mileida López, suegra del mismo y, finalmente, Víctor Araujo, menor de 15 años e hijastro del agresor.

Al llegar al lugar del siniestro, las autoridades se encontraron con que el sospechoso aún estaba con vida, por lo que fue trasladado por los paramédicos del Departamento de Bomberos del Condado de Seminolea hasta un hospital. Sin embargo, no logró sobrevivir. Sobre este nuevo ataque armado, el capitán William Nas, portavoz del CDP, expresó:
La información preliminar indica que se trata de una circunstancia que involucra a un sujeto que cometió un triple homicidio y luego se suicidó
Por otra parte, una versión indica que fue justamente una de las víctimas quien llamó al servicio de emergencias y dijo que le habían disparado, pero para el momento en que las autoridades llegaron, ya era demasiado tarde.
Sigue más noticias como esta en nuestra sección Internacional
Adicional a esto, se informó que la semana anterior, el CPD recibió una llamada sobre la preocupación de que hubiera un arma de fuego en el departamento donde ocurrió el tiroteo, pero en ese momento la policía dijo que no había señales de problemas. Además, el arma era de propiedad legal, pues se compró el pasado 2 de junio en una armería local.
Ahora bien, tanto el tiroteo recién ocurrido como la negligencia de las autoridades cuando se alertó de la peligrosidad que representaba el arma en la vivienda, enciende una vez más el debate sobre la necesidad de que se prohíba la venta de armas en Estados Unidos o bien, se regule su comercialización y se implemente una verificación de antecedentes.