Michigan, EU.- Minutos después de subirse a un tobogán acuático de más de 80 metros de altura, una niña de 10 años sufrió un ataque cardíaco, por la emoción de ser su primera vez en uno tan grande.
La menor estaba en compañía de su papá y su hermana, y previo a la hazaña tomaron un vídeo para publicarlo en redes sociales, la niña se notaba entusiasmada porque, por primera vez, se deslizaría por el mayor tobogán del parque acuático Zehnder’s Splash Village, en Michigan.
Después de dos años esperando, por fin medía más de 1.20 metros, la altura mínima exigida para montar en la atracción, que tiene 80 metros de altura, una caída recta de cuatro pisos, y un bucle de 360 grados.
La inclinación del tobogán no impresionó a London, que segura y sin miedo, se preparó para lanzarse por la cápsula de color rosa.
Fueron siete segundos de caída, pero el corazón de London Eisenbeis no resistió, los doctores explicaron que padecía una enfermedad cardíaca sin diagnosticar: el síndrome QT, un trastorno del ritmo del corazón, que provoca fuertes palpitaciones, desmayos, ahogamiento, o incluso, muerte súbita en personas jóvenes.
La excitación al bajar por el tobogán alteró sus pulsaciones, y la sumió en un paro cardíaco antes de salir de la cápsula, explicaron los médicos.
London Eisenbeis practicaba gimnasia artística y cada semana hacía ejercicios en distintos aparatos, nunca padeció ningún síntoma que delatara una insuficiencia cardíaca.