Reino Unido. Una madre adoptiva es señalada de ser la responsable de la muerte de un bebé de tan solo un año de edad. La tragedia ocurrió en Liverpool, Reino Unido, donde la víctima fue identificada como Leiland-James Corkill quien perdió la vida derivado de terribles lesiones.
Según explican las autoridades, el menor de edad presentó múltiples golpes, sobre todo en la cabeza, los cuales se los habría generado su madre adoptiva, una mujer, de 38 años de edad.
Se trata de Laura Castle, quien junto a su esposo Scott Castle, tres años menor que ella, alertaron a la Policía de Liverpool. En una llamada al número de emergencias, pidieron la presencia de los agentes, señalando que el bebé había sufrido una caída del sillón y no reaccionaba.
Al arribar también los cuerpos de emergencia, lo trasladaron de inmediato al hospital más cercano, donde los médicos le diagnosticaron una hemorragia cerebral, aunado a que había sufrido un paro cardiaco. En medio de la investigación, corroboraron que las lesiones con coincidían con los relatos de Laura y su esposo.
Tras el trámite correspondiente para la adopción, Leiland-Jame llegó a la familia de Laura y Scott en agosto de 2020, cuando tenía cerca de siete meses de nacido. El niño estuvo con ellos cinco meses, tiempo en que sufrió de maltrato.
La autopsia a la que fue sometida su cuerpo, revelaron que antes de su muerte, el bebé había recibido varias cachetadas, golpes, pellizos y hasta pinchazos.
Tras conocer el reporte oficial de la muerte del menor de edad, Laura procedió a confesar que era la culpable de lo que había pasado con su hijo adoptivo. ¡Se declaró culpable!.