Estados Unidos.- Un caso tan angustiante como alentador se ha tomado las redes sociales, pues en los últimos días se ha hecho viral la historia de Bryan Jackson, un joven que fue diagnosticado con VIH desde los cinco años y que, pese a sus casi nulas esperanzas de vida, logró llegar sin problema a la adultez convirtiéndose en un hombre exitoso.
La historia comienza en 1991 cuando dos estudiantes de medicina, identificados como Jennifer y Bryan Stewart, empezaron una relación sentimental, de la cual cinco meses después la chica resultó embarazada. El padre estaba más que emocionado por el nacimiento del bebé, pero poco después, tras ser asignado a la operación “Tormenta del desierto” (la ofensiva aliada en la Guerra del Golfo) y en su regreso a casa, su actitud cambió completamente.
En ese momento Stewart desconoció a Jackson como su hijo, pidió pruebas de ADN y se convirtió en un hombre agresivo que constantemente violentaba a su mujer. Fue esto lo que llevó a la pareja a separarse definitivamente e iniciar una disputa legal por la manutención, momento en el cual el explosivo padre realizó una terrible advertencia sobre el bebé asegurando: “Tu hijo no vivirá más allá de los 5 años”.

Lo más aterrador de todo es que esta era una promesa que Stewart estaba dispuesto a cumplir, pues estando trabajando como tomador de muestras en un laboratorio, el sujeto robó algunas cantidades de sangre infectada. Más adelante, cuando Bryan Jackson tenía 11 meses de edad y tuvo que ser atendido por problemas de asma, su padre aprovechó y le inyectó sangre contaminada con VIH, lo cual evidentemente empeoró la condición del menor.
Durante años el pequeño Bryan Jackson fue evaluado por distintos especialistas que trataban de entender porque continuaba sintiéndose enfermo sin mejoría alguna. Todo esto hasta que, por descarte, su pediatra solicitó realizarle una prueba de VIH Sida, descubriendo lo impensable. En ese momento se determinó que el niño tenía Sida avanzado y tres infecciones oportunistas, por lo cual los médicos le pronosticaron como máximo 5 meses de vida.
Pero el pequeño Bryan Jackson luchó por su vida y logró superar esa difícil etapa. Ahora se ha convertido en un adulto de 30 años de edad, quien no tiene posibilidad de transmitir el virus y lleva una cotidianidad saludable. Mientras que su padre fue llevado ante los tribunales y condenado a cadena perpetua por el delito de “agresión en primer grado”.
