Estados Unidos. Rigoberto Ramón Miranda Orozco, ciudadano guatemalteco identificado por las autoridades de Estados Unidos como uno de los principales operadores de una red de tráfico de personas, aceptó su responsabilidad en el caso del traslado de migrantes que terminó con la muerte de 53 personas en San Antonio, Texas, considerado el episodio de contrabando de migrantes más mortífero en la historia del país.
Durante una audiencia realizada este jueves, el acusado se declaró culpable de diversos cargos relacionados con la conspiración para ingresar de manera ilegal a migrantes a territorio estadounidense. Como consecuencia de este proceso, Miranda Orozco podría enfrentar una sentencia de cadena perpetua, cuya resolución fue programada para el próximo 8 de octubre.
El traslado que terminó en una tragedia
Los hechos ocurrieron el 27 de junio de 2022, cuando un grupo de 66 migrantes fue transportado desde México hacia Estados Unidos dentro de un camión sin ventilación, mientras las temperaturas exteriores superaban los 38 grados Celsius. Al llegar a San Antonio, 48 personas habían fallecido y otras cinco murieron posteriormente en hospitales. Entre las víctimas se encontraban seis menores de edad y una mujer embarazada.
De acuerdo con documentos judiciales, el guatemalteco admitió haber coordinado el traslado y alojamiento de migrantes en Guatemala, México y Estados Unidos, desempeñando un papel relevante dentro de la organización criminal dedicada al tráfico de personas. Fue detenido en Guatemala en agosto de 2024 a petición del Gobierno estadounidense y extraditado en marzo de 2025 para enfrentar el proceso judicial.
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¿Qué señalaron las autoridades sobre el papel de Miranda Orozco?
El fiscal general adjunto, A. Tysen Duva, sostuvo que el acusado desempeñó una función clave dentro de la organización dedicada al tráfico de personas, la cual priorizaba las ganancias económicas por encima de la seguridad y la vida de los migrantes. Añadió que este caso evidencia las consecuencias fatales que puede tener este tipo de actividades ilícitas.
Otros integrantes de la red ya fueron sentenciados
La investigación también ha derivado en condenas contra otros implicados. Felipe Orduña Torres recibió cadena perpetua, mientras que Armando González Ortega fue sentenciado a 83 años de prisión; ambos deberán pagar multas de 250 mil dólares. Por su parte, Homero Zamorano Jr., conductor del camión donde eran transportados los migrantes, también se declaró culpable y permanece a la espera de conocer la sentencia que le impondrá la justicia estadounidense.