Estados Unidos. En un nuevo capítulo del conflicto entre el gobierno federal y las administraciones locales, la presidencia de Donald Trump presentó una demanda este lunes contra la ciudad de Los Ángeles por sus políticas migratorias, específicamente por su estatus como “ciudad santuario”. La querella fue interpuesta en un tribunal de California y busca invalidar una ordenanza que limita la cooperación entre autoridades locales y agencias federales de inmigración.
El gobierno federal acusa a Los Ángeles de obstaculizar la aplicación de las leyes migratorias nacionales mediante políticas locales que, según el Departamento de Justicia, interfieren directamente con su labor. En la demanda, la administración Trump señala de forma específica a la alcaldesa Karen Bass, al líder del Concejo Municipal, Marqueece Harris-Dawson, y al resto de los concejales como responsables de mantener y reforzar dichas medidas.
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Desde el despacho de la alcaldesa Bass no se ha emitido una respuesta oficial, aunque ella ha manifestado previamente su rechazo al despliegue militar, alegando que ha generado pánico y ha provocado indignación entre la población local.
La tensión en Los Ángeles ha escalado tras la reactivación de redadas migratorias que provocaron protestas masivas. En paralelo, el presidente Trump ordenó el envío de miles de miembros de la Guardia Nacional y 700 marines, pese a la oposición del gobernador Gavin Newsom.
Aunque la ciudad ya funcionaba como refugio para inmigrantes, en noviembre el Concejo Municipal formalizó esta política con una ordenanza que prohíbe colaborar con autoridades federales en materia migratoria.
La administración Trump respondió con una demanda para anularla y evitar cualquier acción local que obstaculice su política. Cabe hacer mención que la alcaldesa Bass aún no se pronuncia oficialmente.