Washington, EU.- A la representante Gabrielle Giffords no le han contado todavía los detalles de la agresión a tiros que sufrió el 8 de enero en Tucson, Arizona, que dejó seis muertos y 12 heridos, entre éstos ella misma.
La asistente de la congresista Pia Carusone dijo el miércoles a la cadena CBS que la legisladora de Arizona, que puede entablar diálogos sencillas, sabe que sufrió un episodio traumático pero no le han contado los detalles ni lo que les ocurrió a otros. Eso ocurrirá cuando ”alcance un nivel mayor de comunicación”, agregó.
”Los médicos han dicho que no es justo, como pueden imaginar, contar algo tan trágico a alguien que podría no tener la capacidad de formular las preguntas detalladas que tendrá al oír la noticia”, explicó.
Jared Loughner fue acusado ante la justicia federal de matar durante ese ataque a un juez federal y a un asistente de la legisladora, Gabriel Zimmerman y de intentar asesinar a Giffords y a otros dos de sus asesores, Pamela Simon y Ron Barber.
Giffords recibió un balazo en la cabeza y se somete a rehabilitación intensiva en el centro TIRR Memorial Hermann en Houston.
La paciente está recuperando su vocabulario y diciendo palabras nuevas todos los días, dijo Carusone. Giffords también puede darse cuenta cuando las conversaciones se tornan serias y reconoce a los visitantes, agregó.
”Frases cortas, pensamientos simples”, dijo. ”No hay duda de que comprende lo que ocurre a su alrededor. Se ríe en los momentos adecuados”.
”Está esmerándose y progresando. Cada día se notan nuevos progresos. Estamos muy esperanzados en su recuperación”, concluyó.
El marido de Giffords, el astronauta Mark Kelly, espera que su esposa esté suficientemente bien como para estar en Cabo Cañaveral, Florida, cuando sea lanzado al espacio en el transbordador Endeavour en abril, aunque el médico de la paciente dijo que todavía es demasiado pronto como para confirmarlo.