Estados Unidos.- Confrontados al desafío de internet, que les resta lectores y
erosiona sus beneficios, los periódicos estadounidenses dependen cada
vez más de “príncipes azules”, con grandes fortunas para sobrevivir.
El prestigioso Washington Post, que destapó en los años 70 el
escándalo ‘Watergate’ provocando la renuncia del presidente Richard
Nixon, anunció el lunes para sorpresa general su venta a Jeff Bezos,
dueño de una fortuna de más de 25.000 millones de dólares gracias al
éxito de su compañía de comercio electrónico Amazon.
Dos días antes fue el Boston Globe, que pasó a manos de John Henry,
el multimillonario propietario del equipo de béisbol Red Sox.
El inversionista Warren Buffett, el cuarto hombre más rico del
planeta según la revista Forbes, ha adquirido más de veinte diarios en
los últimos dos años.
Aunque la venta del Washington Post haya sido chocante para la
industria, sus razones no son ninguna sorpresa: la familia Graham, que
controló el periódico durante 80 años, admitió que no tiene la
“respuesta” a la pregunta de cómo hacer dinero en momentos en que los
periódicos impresos seducen poco y los lectores se contentan con la
información disponible de manera gratuita en internet.
El Washington Post, que estuvo mucho tiempo en el epicentro de los
debates políticos en Estados Unidos y desafió al “establishment”, tiene
que compartir ahora su influencia con otros medios.
En 2007, dos de sus principales periodistas dejaron el diario para fundar la publicación online Politico.
El Washington Post, que hace algunos años estaba valorado en más de
1.000 millones de dólares, vio como sus pérdidas aumentaban de forma
progresiva y finalmente fue vendido a Jeff Bezos por 250 millones de
dólares.
Sin embargo, esta cifra es más alta que los 70 millones de dólares
que pagó el magnate John W. Henry, el inversor estadounidense y
propietario del Liverpool inglés y los Medias Rojas, por el Boston
Globe, que hace 10 años le costó 1.100 millones.
Algunos gigantes como The Financial Times, The Wall Street Journal o
The New York Times lograron hacer funcionar sistemas de pago en
internet.
Sin embargo, la mayoría va a necesitar un fuerte empuje financiero en
los próximos años para sobrevivir durante esta etapa de “transición”.
“La aceleración del declive de la publicidad en la prensa escrita,
junto a un crecimiento débil, o inexistente, de los ingresos por
publicidad online, proyecta un panorama sombrío para los próximos años”,
comenta Ken Doctor, de la consultora Nieman Journalism Lab.
La incógnita ahora es qué es lo que van a hacer con ellos los nuevos
propietarios, para los cuales la compra no son más que monedas sueltas.
John Henry ha sido discreto con sus intensiones para el Boston Globe,
y algunos temen que sea sólo una plataforma para promocionar su club.
“¿Cómo va a gestionar el Post, como un hombre de negocios o como un
filántropo, o un híbrido entre ambos?”, se pregunta Ryan Chittum, de
Columbia Journalism Review.
El experto dijo que Bezo prometió conservar “los valores” del medio
pero advirtió que internet transforma casi todos los aspectos de la
actividad y que remontar no va a ser fácil y que va a ser necesario
“experimentar”.
Warren Buffett tiene otro argumento ya que plantea que se concentra
más en el mercado de los diarios locales en vez de los de tirada
nacional, afirmando que éstos están más “enraizados” en las comunidades y
que esto les va a permitir sobrevivir.
“Estoy feliz de que Bezos use su fortuna para salvar una institución
estadounidense que es importante y necesaria”, destacó Jeff Jarvis, del
portal Buzzmachine. “Sin embargo, espero que el verdadero valor que éste
aporte sea su espíritu emprendedor, de innovación y su nueva
perspectiva, que le permita reconfigurar la información”.NE
Frente al desafío de internet, algunos millonarios rescatan a la prensa
El prestigioso Washington Post, que destapó en los años 70 el escándalo 'Watergate' provocando la renuncia del presidente Richard Nixon.
Fuente: Internet