Estados Unidos. La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, encendió de nuevo el debate migratorio al asegurar que personas que cruzan ilegalmente la frontera estarían colaborando con cárteles del narcotráfico. Según sus declaraciones, muchos migrantes están cumpliendo funciones clave dentro de redes delictivas que distribuyen drogas como el fentanilo y la metanfetamina.
Destacó recientes operativos de la DEA que desde enero han permitido el decomiso de más de 44 millones de pastillas de fentanilo, dos mil kilos en polvo y más de 29 mil kilos de metanfetamina. Señaló el caso específico de un migrante detenido mientras transportaba más de 300 kilos de metanfetamina en un tráiler, y expresó especial alarma por la presentación del fentanilo en píldoras que imitan medicamentos legales.
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Por su parte, el director interino de la DEA, Robert Murphy, advirtió que los cárteles están dirigiéndose a públicos más jóvenes, incluyendo estudiantes universitarios. También informó sobre la incautación de 10 kilos de carfentanilo en California, un opioide 100 veces más fuerte que el fentanilo.
El presidente Donald Trump ha calificado a los cárteles como organizaciones terroristas internacionales y ha endurecido su retórica contra la migración irregular. Sin embargo, un estudio del CATO Institute reveló que en 2021 el 86% de las condenas por tráfico de fentanilo correspondieron a ciudadanos estadounidenses, lo que matiza el discurso oficial. Tan solo en 2024, casi 50 mil personas murieron por sobredosis de esta droga en Estados Unidos.