Estados Unidos.- En medio de una crisis laboral en el campo estadounidense, la congresista republicana Mónica De La Cruz, representante por Texas, presentó este lunes en Washington el proyecto legislativo “Programa Bracero 2.0”, una propuesta que busca modernizar el sistema de visas temporales H-2A y ofrecer alternativas legales a trabajadores agrícolas extranjeros.
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La iniciativa surge tras múltiples reportes de granjas en Texas y California que han quedado sin personal debido a las redadas migratorias impulsadas por la Casa Blanca, que han generado temor entre comunidades indocumentadas. En algunos distritos, hasta el 80% de los trabajadores agrícolas son migrantes sin papeles, según datos citados por medios locales.
¿Qué plantea el “Bracero 2.0”?
– Extensión de contratos hasta por un año (actualmente son de ocho meses)
– Aumento de salarios para los participantes
– Agilización del proceso de solicitud de visas H-2A
– Programa piloto regional que permitiría a los trabajadores cambiar de empleo dentro del estado sin renovar la visa
– Desincentivo al cruce ilegal mediante opciones laborales reguladas
¿Solo para mexicanos?
A diferencia del programa original (1942–1964), esta nueva versión no se limitaría a México, sino que incluiría a trabajadores de otros países con vocación agrícola.
De La Cruz afirmó que el proyecto busca “brindar soluciones que los inmigrantes trabajadores necesitan con urgencia” y traer “estabilidad y certeza al sur de Texas”, donde la agricultura depende fuertemente de la mano de obra migrante.
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La propuesta llega en un momento de alta tensión migratoria, con el presidente Donald Trump impulsando medidas más estrictas en materia de deportaciones, pero también expresando su apoyo a la reforma del programa H-2A para garantizar el funcionamiento del sector agrícola.
Este nuevo intento por revivir el espíritu del programa Bracero abre el debate sobre migración laboral regulada, derechos de los trabajadores y la necesidad de soluciones binacionales.