Caracas.- Estados Unidos entregó a Venezuela a la niña Maikelys Espinoza, de dos años, quien había sido separada de sus padres tras la detención de estos por las autoridades migratorias en Texas. La menor regresó en un vuelo del Plan Vuelta a la Patria, junto con otros migrantes deportados.
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La separación de Maikelys generó una fuerte reacción del gobierno venezolano, que calificó la situación como un “secuestro” y exigió su repatriación inmediata. Desde la captura de sus padres, la niña había permanecido bajo custodia de las autoridades estadounidenses, lo que motivó intensas gestiones diplomáticas por parte de Venezuela.
El presidente Nicolás Maduro celebró el regreso de la menor y destacó el esfuerzo de su administración para lograr su repatriación. En el aeropuerto Simón Bolívar, la niña fue recibida por la primera dama Cilia Flores y el ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello, quienes reafirmaron el compromiso del gobierno de proteger a sus ciudadanos en el extranjero.
El caso de Maikelys no termina con su retorno a Venezuela. Su padre fue deportado a El Salvador tras ser acusado en EU de presuntos vínculos con la organización criminal Tren de Aragua, algo que su familia niega categóricamente. El gobierno venezolano ha manifestado su intención de gestionar su repatriación y aclarar las circunstancias de su deportación.
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La entrega de la niña marca un punto de tensión en la relación entre Washington y Caracas, con el gobierno venezolano denunciando el trato recibido por sus ciudadanos en el sistema migratorio estadounidense. Este caso también ha reavivado el debate sobre las políticas de deportación y separación familiar en EU., generando críticas de organizaciones humanitarias.
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Las autoridades venezolanas han anunciado que seguirán ofreciendo asistencia a los migrantes en situación vulnerable, mientras Estados Unidos mantiene su postura firme en la aplicación de medidas migratorias estrictas.