Estados Unidos. Estados Unidos registra un punto sin precedentes en su política migratoria. El sistema federal de detención mantiene actualmente a alrededor de 73 mil personas migrantes bajo custodia, la cifra más alta documentada hasta ahora. El incremento refleja no solo un aumento sostenido en los arrestos, sino también un endurecimiento en la estrategia del gobierno federal frente a la migración irregular.
Las cifras oficiales muestran que el número de personas detenidas creció 84 por ciento en comparación con el mismo periodo del año anterior, previo al inicio del actual mandato presidencial. Este repunte coincide con la implementación de medidas orientadas a intensificar las detenciones y acelerar los procesos de deportación, una de las principales banderas de la administración en turno.
Pese al discurso que asocia migración con criminalidad, los propios registros gubernamentales indican que solo 47 por ciento de las personas detenidas cuenta con antecedentes penales en Estados Unidos. Esto significa que más de la mitad de quienes permanecen bajo custodia no ha sido vinculada con delitos en territorio estadounidense, un dato que ha reavivado el debate político y social.
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El gobierno federal ha dejado claro que la cifra actual no es un límite. La estrategia contempla ampliar de manera significativa la capacidad de detención, ya sea mediante la apertura de nuevos centros o la expansión de los existentes, con el objetivo de alcanzar un promedio diario de hasta 100 mil personas bajo custodia migratoria.
Este viraje se ha visto respaldado por recursos económicos sin precedentes. En el último año, el Congreso aprobó un financiamiento plurianual cercano a 191 mil millones de dólares para el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), el más alto desde su creación en 2002. A ello se sumó, en 2025, la aprobación de la denominada Ley de Un Gran y Hermoso Proyecto de Ley Único (OBBBA), que destinó alrededor de 178 mil millones de dólares adicionales en un solo paquete, enfocado principalmente en seguridad fronteriza, aplicación de leyes migratorias, detención y nuevas barreras físicas.
Denuncias por condiciones en centros de detención
El fortalecimiento del aparato de control migratorio ha ido acompañado de crecientes denuncias sobre las condiciones en los centros de detención. Organizaciones defensoras de derechos humanos, como la ACLU y Amnistía Internacional, han documentado casos de hacinamiento, presuntos abusos físicos y afectaciones psicológicas, prácticas que califican como inhumanas y contrarias a los estándares internacionales.
¿Qué consecuencias humanas ha tenido el aumento en las detenciones?
El impacto más grave se refleja en el número de muertes bajo custodia. El año 2025 se convirtió en el más mortífero en al menos dos décadas, con más de 30 fallecimientos de personas detenidas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). La tendencia continuó en el arranque de 2026, cuando al menos cuatro migrantes murieron en los primeros diez días del año dentro de instalaciones utilizadas por ICE, incluidos centros ubicados en la base militar de Fort Bliss, en Texas, lo que ha vuelto a poner bajo escrutinio las condiciones y el manejo del sistema de detención migratoria en Estados Unidos.