Estados Unidos. Después de más de 232 años de circulación, Estados Unidos ha dicho oficialmente adiós a una de sus monedas más emblemáticas: el centavo. La última pieza fue acuñada este miércoles en la Casa de la Moneda de Filadelfia, bajo la supervisión del tesorero Brandon Beach, en un acto simbólico que marca el cierre de una era monetaria. “Aunque la producción general concluye hoy, el legado del centavo perdura”, declaró Kristie McNally, directora interina de la institución.
La decisión responde a una realidad económica innegable: fabricar cada centavo cuesta más del doble de su valor nominal, específicamente 3.69 centavos por unidad, lo que ha generado pérdidas superiores a 200 millones de dólares en la última década. En sus inicios, la moneda se elaboraba con cobre puro, pero con el paso del tiempo se adoptó una aleación de zinc recubierto de cobre, responsable de su característico color rojizo.
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El impulso definitivo para eliminarla vino en 2022, cuando el entonces presidente Donald Trump criticó el gasto que implicaba seguir acuñando “una moneda que literalmente cuesta más de lo que vale”. Su postura coincidió con la de legisladores y expertos que ya señalaban el declive del centavo frente a la expansión de los pagos electrónicos y el redondeo automático en transacciones comerciales.
¿Qué pasará con los centavos que aún circulan?
Según las autoridades, las monedas existentes seguirán siendo de curso legal en todo el país. Se estima que 300 mil millones de centavos permanecen en circulación y continuarán utilizándose hasta desaparecer gradualmente del uso cotidiano, tal como ocurrió en Canadá y Australia. Además, la Casa de la Moneda prevé emitir versiones conmemorativas para coleccionistas, con el objetivo de mantener vivo el recuerdo de una pieza que acompañó la vida económica de Estados Unidos por más de dos siglos.