Estados Unidos. La crisis del fentanilo volvió a ocupar el centro del debate internacional luego de que Estados Unidos señalara directamente a sectores de la industria química de China como parte de la cadena que permite la producción y distribución de este opioide sintético que ha causado una ola de muertes en Norteamérica.
La acusación fue planteada durante una sesión de la Comisión de Estupefacientes de las Naciones Unidas, celebrada en Viena, donde la directora de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de Estados Unidos, Sara Carter, sostuvo que una parte significativa de los precursores químicos utilizados para fabricar fentanilo se produce dentro del territorio chino.
De acuerdo con la funcionaria, estas sustancias se fabrican en grandes volúmenes y posteriormente se integran a redes comerciales internacionales. Según la postura de Washington, algunos de estos insumos terminan en manos de organizaciones del narcotráfico que operan principalmente en América del Norte.
Te puede interesar leer: Embajador de EU en México urge desmantelar redes de fentanilo tras intoxicación de menores en Puebla
El fentanilo es un opioide sintético extremadamente potente, considerado hasta 50 veces más fuerte que la heroína. Su alta capacidad letal lo ha convertido en una de las principales preocupaciones de salud pública para las autoridades estadounidenses. Tan solo el año pasado, cerca de 80 mil personas murieron en Estados Unidos por sobredosis relacionadas con drogas sintéticas, muchas de ellas vinculadas a esta sustancia.
Durante su intervención, Carter subrayó la necesidad de fortalecer la cooperación internacional para frenar tanto la producción como la distribución de estos compuestos químicos. Además, pidió prestar atención a las estructuras financieras que sostienen las redes criminales dedicadas al narcotráfico.
La funcionaria también mencionó que Washington ha intensificado operaciones contra organizaciones criminales en distintos países del hemisferio occidental. Entre estas acciones se encuentran detenciones y traslados a territorio estadounidense de presuntos líderes del narcotráfico, considerados por las autoridades como avances en la lucha contra el tráfico de drogas sintéticas.
Tensiones geopolíticas y el problema de los precursores químicos
Las declaraciones de la delegación estadounidense también reflejan un punto de fricción diplomática con China, país que ha rechazado las acusaciones formuladas en el foro internacional y ha calificado las críticas de Washington como infundadas. Pekín ha señalado que la cooperación global debe centrarse en soluciones conjuntas frente a la crisis de drogas, en lugar de responsabilizar a una sola nación por un problema que involucra múltiples actores y cadenas de suministro internacionales.
En su exposición ante representantes de distintos países, Sara Carter insistió en que la producción masiva de precursores químicos dentro de China, sumada a controles de exportación que Washington considera insuficientes, ha permitido que estos insumos lleguen a manos de cárteles del narcotráfico, contribuyendo así al incremento del fentanilo en Estados Unidos y otras regiones de Norteamérica.