París, Francia.- Después del conmovedor Ave María en el Viernes Santo, a puertas cerradas, en un pequeño espacio asegurado con solo siete personas en pleno confinamiento del coronavirus, la Catedral de Notre Dame? celebra el primer año de su incendio solitaria, frágil, endeble pero en pie, con la esperanza de una resurrección gloriosa.
El campanario “Emmanuel” de la torre Sud repicará este miércoles a las 8 de la noche, como única manifestación, para marcar su imbatible afán de renacer después de más de mil años de ser testigo de guerras, pestes, divisiones y reconciliaciones y ahora, la última pandemia del siglo XXI.
Un símbolo para París y para el mundo que viene, que se construirá sobre las bases y el espíritu de combate del que está quedando atrás.
Fue un 15 de abril de 2019 cuando el incendio registrado en la icónica catedral, conmocionó al mundo.
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