Redacción.- El 15.75 por ciento de los casi 23 millones de italianos llamados
a votar hoy en las elecciones regionales y municipales habían acudido a
las urnas a las 12:00 horas locales (10:00 GMT), según datos del
ministerio del Interior.
Indicó que la afluencia era 5.0 puntos superior a la registrada en
los precedentes comicios de 2010, aunque la comparación era difícil,
pues en aquella ocasión se votó dos días consecutivos y ahora las urnas
permanecerán abiertas solamente hasta las 23:00 horas locales.
Las elecciones servirán para elegir a los gobernadores de las
regiones de Liguria, Toscana, Marche, Umbria, Puglia, Campania y Veneto.
En las cinco primeras gobierna hasta hoy el centroizquierdista Partido
Democrático (PD) del primer ministro, Matteo Renzi, mientras que
Campania está en manos de la derechista Forza Italia, del ex primer
ministro Silvio Berlusconi y Veneto bajo control de la euroescéptica
Liga del Norte.
Según los datos del ministerio del Interior, a las 12:00 horas del
domingo en Veneto había votado el 17.8 por ciento de los electores, en
Liguria el 16.8 por ciento, en Toscana el 14.6 por ciento, en Marche el
13.4 por ciento, en Umbria el 15.4 por ciento, en Puglia el 13.3 por
ciento y en Campania el 13.9 por ciento.
Asimismo, se vota para renovar las administraciones de
aproximadamente un millar de municipios, entre ellos varias capitales
provinciales, como Venecia, Agrigento o Mantova.
Las urnas abrieron a las 07;00 horas locales y cerrarán a las 23:00
horas, e inmediatamente después se darán a conocer las primeras
proyecciones, aunque para conocer los resultados definitivos habrá que
esperar hasta el lunes.
El primer ministro Matteo Renzi declaró el sábado que las elecciones
no son un ?test? para su Ejecutivo, aunque los analistas piensan lo
contrario, pues consideran que representa una prueba para conocer el
apoyo que cuenta su particular estilo de gobernar, calificado por
algunos como autoritario y personalista.
Además, Renzi no llegó al poder arropado por el voto popular, sino
que se impuso como secretario general del PD en una ?maniobra de
palacio? con la que defenestró en febrero de 2014 al entonces primer
ministro, Enrico Letta, de su mismo partido.
Renzi es, sin embargo, el tercer jefe de gobierno que no sale de las
urnas, sino de maniobras y acuerdos parlamentarios, luego de que en 2011
los mercados, Europa, Washington y el entonces presidente italiano,
Giorgio Napolitano, impusieron la caída de Silvio Berlusconi,
considerado poco confiable para enfrentar la crisis económica.
Para los expertos, las elecciones de este domingo servirán también
para conocer el nivel de desgaste de Berlusconi, quien no puede competir
como candidato debido a que en 2013 fue sentenciado en vía definitiva
por fraude fiscal y cuyo partido, Forza Italia, está en fase de franca
desintegración.
El ex Cavaliere, sin embargo, no se rinde y en los últimos días
apareció en la televisión y en diversos actos públicos para apoyar a los
candidatos de su partido, aunque el viernes pasado se equivocó de mitin
y acudió a pedir el voto para sus adversarios de centroizquierda en el
municipio de Segrate, cercano a Milán.
Asimismo, se espera que los comicios permitan conocer hasta que punto
el líder de la eurofóba y xenófoba Liga del Norte, Matteo Salvini, ha
arrebatado el liderazgo en la derecha a Berlusconi.
Las urnas abrieron además en un clima de polémica, por la decisión de
la presidenta de la comisión parlamentaria Antimafia, Rosy Bindi, de
publicar la lista con los nombres de 17 candidatos ?impresentables?,
porque enfrentan algún tipo de condena o indagación judicial.
Entre ellos figuraba el candidato del PD a la gubernatura de
Campania, Vincenzo De Luca, que anunció que demandará a Bindi (de su
mismo partido) por difamación, mientras que Renzi la acusó de usar la
comisión Antimafia para ajustes de cuentas al interior del partido en el
gobierno.SA
Elecciones regionales en Italia ponen a prueba a Renzi
Indicó que la afluencia era 5.0 puntos superior a la registrada en los precedentes comicios de 2010, aunque la comparación era difícil, pues en aquella ocasión se votó dos días consecutivos
Fuente: Internet