Estados Unidos. El volcán Kīlauea, uno de los más activos del planeta, registró una nueva erupción durante la madrugada de este jueves, generando impresionantes fuentes de lava que alcanzaron hasta 300 metros de altura. Se trata del episodio número 45 documentado en el último año y medio, lo que confirma la constante actividad de este sistema volcánico en Hawái.
De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos, la actividad comenzó alrededor de la 1:03 de la mañana, cuando el magma emergió desde el cráter Halemaʻumaʻu. Desde ese momento, la erupción ha sido continua, acompañada por la expulsión de gases y fragmentos volcánicos.
El Observatorio de Volcanes de Hawái informó que la columna eruptiva se elevó aproximadamente a 6 mil metros, generando un espectáculo natural de gran magnitud. No obstante, este tipo de fenómenos no es inusual en el historial reciente del Kīlauea, que ha registrado eventos similares en distintas épocas.
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Ejemplos de ello se remontan a 1959, cuando durante la erupción de Kīlauea Iki las fuentes de lava alcanzaron alturas cercanas a los 580 metros. Más recientemente, en 2020, una columna de ceniza y vapor superó los 9 mil metros, lo que evidencia la intensidad que puede alcanzar este volcán.
Actualmente, las autoridades mantienen el nivel de alerta volcánica en código “naranja”, lo que indica que la actividad está en curso pero permanece confinada al cráter, sin representar un peligro inmediato para la población o el tráfico aéreo.
¿Existe riesgo para la población ante esta nueva erupción?
Por ahora, el riesgo directo es considerado bajo, ya que la actividad se mantiene contenida dentro del cráter y no se han reportado afectaciones a zonas habitadas o infraestructura. Sin embargo, especialistas advierten que la emisión de gases podría impactar la calidad del aire y generar molestias respiratorias.
Un fenómeno que atrae miradas
La constante actividad del Kīlauea no solo mantiene en alerta a científicos, sino que también convierte a la región en un punto de interés turístico. Visitantes y expertos acuden para observar de cerca uno de los volcanes más estudiados del mundo, cuyo comportamiento sigue ofreciendo información clave sobre los procesos geológicos de la Tierra.